La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 992 Cuaderno 99 Me has ofrecido tu vida en expiación por la rebelión y la división de Mi Iglesia. Me ha conmovido tu celo y tu preocupación por Mi Casa. Me alegra no haberte oído decir en cambio: “Abandona ese lugar, pues Tus Ojos son demasiado puros para ver lo que estás vien- do, abandónales a su suerte y no toques na- da impuro por ahí...” Yo estaba sencillamente mudo de asombro ante tu valor, pero había hecho brotar fuego de ti.Yo abrí tu boca... Bienamada, te dije una vez que cualquier delicadeza por parte de Mis criaturas para restaurar Mi Casa en ruinas Me conmueve profundamente.Vassula, no te he nombrado solamenteMi heraldo cabal sino tambiénMi centinela de la Casa de Occidente. Cuando oigas que se te da una palabra de Mi Boca, tú, por tus votos de fidelidad a Mí, estás obligada a transmitir Mi palabra de avi- so a aquellos a los que te envío. Si rechaza- ras transmitirles Mi palabra, Yo te haría res- ponsable. Si tú, sin embargo, les transmites Mi palabra y ellos no se arrepienten, morirán por su pecado, pero tú misma, por el contra- rio, saldrás ilesa y no se te hará responsable ni morirás. No sólo te he escogido como intercesora para la Casa de Oriente sino también para la Casa del Occidente. Cuando Me oigas arder de ira por su rigidez, que les mantiene sepa- rados y por lo tanto en pecado, has de inter- ceder por ellos como lo hiciste. Mi RealAu- toridad tratará entonces suavemente con Mi Casa. Pero, por lo que toca a los orgullosos que no quieran arrepentirse, los arrancaré de raíz y en su lugar plantaré a los humildes. Es sabido que derribo a los orgullosos; el orgu- llo no nació de Mí sino del demonio... Por tanto, se rica en pobreza y riega esta tierra árida con las profecías que Yo te doy. Aquel que riegue será regado por el Rey Mismo. Entonces, el Rey en Persona te ren- dirá homenaje y se dirigirá a ti con himnos y poemas. Él llenará tu boca de miel y hablarás por Él a las naciones. Yo seré afable contigo, otorgándote más amistad. Sé feliz, hija. TuRey te ha favoreci- do y te ha vestido de brocado, perfumándo- te con Su Presencia al desprenderse de Su túnica ráfagasdemirra.Él tehaadmitidoenSu palacio y te ha dado acceso a Su cámara nup- cial.Te lo digo, hija: enMi Casa,Yodaré cada paso contigo. Yo y tú juntos, con toda clase de príncipes de lasmás altas esferas del cielo en nuestro séquito, entraremos enMi Santua- rio, mientras Mi Presencia llega sobre ellos como la aurora. Por tanto, no seas torpe con la hoz, sino agárrala firmemente y cosecha también con buen pulso,Vassiliki, ¡cosecha! Cosecha donde el dedo de Mis Ángeles te señale que has de cosechar, y cosecharás la recompensa de la virtud. Dale a tu Rey tanto como Él te ha dado a ti... Yo sólo soy un soplo de aire. ¿Cómo voy yo a darte tanto como Tu me has dado? ¡Tú me has dado la Vida! ¡Yo nunca, nunca, nunca, nunca jamás seré capaz de devolverte siquiera un atisbo de lo que Tú me has dado, por Tu benévola condescendencia! Ya lo sé... Pero dame tanto cómo tus medios te lo permitan; vacíate de todo lo que viene de Mí y es bueno, y ofrécemelo. (Entendí entonces que nuestro Señor no sólo me estaba pidiendo que le ofreciera a Él solo mis servicios, sino que estuviera tam- bién dispuesta a llegar a otros y hacer todo lo posible por estar al servicio de la huma- nidad, ayudándolos tanto como pudiera. Servir al ‘prójimo’, practicar la virtud y no guardar nada para mí.) ¡Sí, da! Da a aquellos que esperan de ti y da testimonio de Mis Buenas Obras, yYo esta- ré contigo. Y comoMi Padre te dijo hace al- gún tiempo, Yo te digo lo mismo: “Pueden cerrarse barrancos sobre ti y cubrirte oscu-

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=