La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 971 cias 1 , aunque no son de larga duración, sino sólo temporales. ¡Ah, mi Ungido! Mi mente no puede aún concebir Tus ausencias sin angustiarse. Ah, peroYo he hecho un juramento, del que nunca Me retractaré, de acabar juntos tu mi- sión, de no abandonarte jamás. La victoria está cerca, pues el Poder deMi Amor esmuchomayor que el poder del mal y todo el infierno juntos. Así pues, alégrate y permíteme conservarte aMi servicio.Mantén tus oídos abiertos a la Voz de la Santa Sabi- duría. Es Mi ardiente deseo instruirte y, lue- go, poder completar en ti la Obra Divina que he comenzado. Enclaustrada en Mí, en Mi Corazón, quie- ro que estés en un permanente estado de contemplación, en el que tu alma se manten- ga sosegada y embriagada de Mi dulzura. Sigue aspirando de Mi Corazón Mis revela- ciones e instrucciones, a fin de transmitirlas a esta generación y a todas las demás veni- deras. El Espíritu Santo seguirá favorecien- do tu intelecto con Su Sublime Luz y, por medio de esta Luz, embellecerás Mi Iglesia. Sigue siendo pequeña, verdaderamente pe- queña, dejando que Su poder de acción sea aún más eficaz. Profesa el Credo con amor, y avanza bajo Nuestra Luz, no dudando nunca de Nuestra Abundancia, de Nuestra Misericordia y de Nuestra Ternura, que te hemos demostrado. Mi Padre ha abierto tu corazón con una simple mirada Suya. Como un afilado y cor- tante rayo de luz, Él abrió tu corazón y lo lle- nó de Nuestra radiante y Divina Luz, reve- lando en tu interior Nuestra Imagen, transformando tu corazón en una Primavera, renovándote con un caudal de virtudes, re- novando Nuestro santuario y Nuestro domi- nio para que pudieras ser el heraldo cabal que Nos permitiera grabar en ti NuestroHimno de Amor, enriquecido de conocimiento místico y entendimiento ilimitados. Ven, Mi Plan Divino se cumplirá en ti con Ternura y no con tristeza. RecibeMis bendi- ciones y no temas. Yo te he comprometido en este apostolado de la Unidad y, al hacerlo, te he honrado al engranarte a Mi Cruz para que absorbas todas sus fases. ¡Abrázala con amor y recuerda Su victoria! Yo, Jesús, que estoy cerca de ti, te bendi- go. IC. El Espíritu de Dios habla a través de mí, Su palabra está en mi lengua. Él me ha incrustado en Su Corazón como una piedra preciosa en una corona. Él se ha inclinado desde Su Trono, para tender sobre mi senda un lecho de rosas. Has cedido Tu Cetro a una criatura inexistente, sin importarte que este gesto Tuyo misericordioso devaluase Tu Cetro. En Tu Seno, me han sido enseñados conocimientos de los Sabios. De un harapo sucio, me has convertido en Tu heraldo. Bendito sea Tu Nombre. Amén. CUADERNO98 9 de marzo de 1999 El Espíritu de Dios me ha revelado cómo se hace uno hijo de Dios. Así liberados, podemos gozar ahora de la misma libertad y gloria que el resto de los hijos de Dios. El Espíritu de Amor ha desplegado ante mis ojos la Gloria del Dios Trino y Uno, con todo Su Esplendor y Sus Tesoros. Y ahora puedo decir con tranquilidad en mi alma: “El Espíritu ha capturado mi alma y me ha convertido en Su propiedad, y, al mismo tiempo, me ha dado 1 En el sentido de no recibir una llamada. Cuaderno 98
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