La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 966 Cuaderno 97 el Espíritu Santo, sumergiéndolo en las ale- grías eternas del cielo y en Nuestras delicias. Ahora te digo: donde tú estás 1 todo pasa como una sombra, pero Mis Palabras nunca pasarán 2 . “Yo aumentaré tu celo porMi Casa, y el fue- go que pondré dentro de ti desarmará a los grandes. Que esta Fuente en tu interior no se seque nunca. Que puedas continuar con en- tusiasmo y con avidez defendiendo laVerdad yMi Iglesia, que compré conMi Propia San- gre. Que el látigo de tus perseguidores nun- ca te desanime o te fatigue, sino que, por el contrario, este acto vil que se comete contra ti te haga más fuerte, aspirando de Mi Boca las gracias que necesites para mantener tu alma sosegada y en paz.” Ah, generación, no podrías haber recibido un beneficio mayor que este Libro 3 para es- tos tiempos tuyos tan miserables. Mi Iglesia no podía haber recibido un mayor don para su renovación. Pero, una vez más, Mi Iglesia Me está fallando, porque no ha comprendi- do Mis designios… Ven,Vassula, el Ungido te va a procurar re- fugio en Su Sagrado Corazón. Ámame igual queYo te amo . Ven, PropiedadMía, y perfu- maMi Corazón.Te prometo que un día te lle- varé para que veas los dulces frutos de tus trabajos, y tú te alegrarás… Ahora ven a Mí y recita tus oraciones.Yo siempre Me conmuevo con tus oraciones. Ven y embriágame con tus oraciones. Ahora estoy sin habla, Señor; porque ¿qué sigues encontrando en este despreciable e inútil corazón mío, para derramar en él palabras divinas más dulces que el panal de miel? Yo estimo un alma inocente, por muymisera- ble que sea, más que cetros y tronos. ¿No has dicho tú, el otro día, que te sentías como una madre haciaMí? ¿Una madre que haría cual- quier cosa para proteger a su hijo de ser constantemente herido, ridiculizado e insul- tado por el mundo? Tu amor por Mí Me ha conmovido, ha sobrepasado tu miseria… Mi Liturgia Celestial, eres Tú, la Divinidad que abarca todo ser, que me ha revestido con vestiduras reales para poder entrar y salir de Sus Atrios. Tú me ungiste para poder conversar Contigo, cara a cara, conmoviendo mi corazón con Tu noble tema. Tú me alimentaste con Bondad y Dulzura y me ofreciste un banquete real, para que todo fuera distribuido entre todas las naciones, con largueza y regia prodigalidad. ¿No fuiste Tú, en Tu divina munificencia, Quien derramó dentro de mí el torrente de Amor Divino, resucitándome? Dios de toda Bondad, dulce Espíritu de Gracia, amantísimo Amante de la Humanidad, que conocías y conoces todos mis defectos, deficiencias y vilezas, ¡cómo, a pesar de todos estos “gusanos patológicos”, sigues siendo tan amable conmigo y Te acercas a mí! Luminosa Manifestación, Te rindo alabanza y honor y Te pido que tengas siempre piedad de mi miseria y de mi indignidad. Kyrie eleisson. Ah, Vassula, cada vez que eres consciente de tu fragilidad y de tu miseria, sabiendo que la Vida sólo puede obtenerse de Mí, Me lle- 1 Quiere decir en la tierra. 2 Aquí nuestro Señor comenzó a decir las siguientes pala- bras como quien pronuncia un juramento, con solemnidad pero al mismo tiempo como una orden. 3 Jesús se refiere a los libros de “La Verdadera Vida en Dios”.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=