La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 965 Aférrate firmemente a Mí y a lo queYo te he dado gratuitamente. No te canses nunca de escribir. Yo estoy contigo. IC. 2 de febrero de 1999 Señor, déjame leerte en voz alta lo que San Juan Crisóstomo escribió. De hecho, son Tus palabras, Tus palabras para nosotros a tra- vés de él. Esto es lo que dijiste: “Yo tu padre, Yo tu esposo, Yo tu hogar, Yo tu sustento, Yo tu raíz, Yo tu fundamento. Yo seré cuanto tú quieras que sea. De nada has de sufrir necesidad. Yo trabajaré por ti, porque vine a servir y no a ser servido. Seré tu amigo y tu huésped, tu cabeza y tu hermano, tu hermana y tu madre. Yo lo seré todo. ¡Sólo ten intimidad Conmigo! Me hice pobre por ti, anduve errante por ti, estuve en la Cruz por ti, en el sepulcro por ti. En lo alto, ruego al Padre por ti, en la tierra, me hice intercesor ante el Padre por ti. Tu lo eres todo para Mi, hermano, coheredero, amigo y miembro. ¿Qué más quieres?” He renunciado tantas veces a Mi Cetro real para llegar a todos vosotros, y he venido tan- tas veces a vosotros para perfumar vuestra cabeza... Con regia prodigalidad os he corte- jado, dirigiéndome a vosotros en poesía. Religión y virtud fueronMi dulce conversa- ción con vosotros, todos los días de vuestra vida. Durante todos estos años 1 he estado re- posando Mi Cabeza en ti, Me he estado de- leitando en ti. Mi corazón ha dicho de ti: “Transfórmala en un altar viviente para Tu Cuerpo Místico 2 , que aprenda a rechazar todo lo que no viene de Ti. Guárdala escon- dida en Nosotros, a fin de que se convierta en un sacrificio exultante, pronta a ser vendi- da al mundo y a servir con alegría”. Por Mi tierno afecto yMiAmor inefable, te di la Sa- biduría para instruirte de manera que, a tra- vés de ti,Yo cumpliera Mis designios en Mi Iglesia. ¿Ves, amada Mía, con qué resuelto entu- siasmo descendí sobre tu fragilidad para con- vertirte a ti, y a otros a través de ti, en los ro- bustos pilares de Mi Iglesia?YYo, con todo Mi Corazón, te bendigo a ti y a todos aque- llos que se volvieron columnas de fuego di- vino para transmitir Mis palabras en estos ur- gentes Mensajes, y que voluntariamente, con amor, utilizaron todo lo que pudieron, con incansable amor y fervor, para propagar la Verdad y cristianizar a esta población descris- tianizada.Yo estoy contigo y te prometo que te recompensaré, igual que a los otros, con el céntuplo. ¿Ves cómo suscito embajadores de paz y cómoMe apresuro a rescatar Mi Casa?Mira Vassula, Mis Ojos son demasiado puros para posarse sobre la rebelión. El esplendor deMi Obra –porque es Mi Obra– es atraer a todas las almas a Mi Sagrado Corazón. Si no Me diera prisa suscitando discípulos con Mi Cetro, la higuera no florecería ni quedaría nin- gún fruto en la viña, y Mis ovejas continua- rían dispersándose hasta que no quedara ninguna en el redil. La Bondad y la Miseri- cordia no podían soportar ver tantas almas dirigiéndose a los fuegos eternos. Incesante e incansablemente, con Mi Co- razón en la mano, seguiré asomándome a la ventana de cada corazón para despertarlo y atraerlo al ardienteAmor deMi Divinidad. Después colocaré sobre su altar todas las virtudes necesarias, con un torrente de in- comparables y santas gracias, para llevarlo a una completa unión con el Padre, Conmigo y 1 Desde el día en que abrí la puerta de mi corazón para nuestro Señor. 2 La Iglesia. Cuaderno 97

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=