La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 960 Cuaderno 96 1 de enero de 1999 (El Señor me ha mostrado en estos meses pasados que debo mantenerme retirada y entrar ahora, aún más, en una santa con- templación. Esto es también el fruto de la unión. ¿Qué puede haber más sublime que hallarse en los brazos del Santísimo? ¿Qué puede haber más agradable para Dios que dejarnos poseer por Su Majestad y apren- der cómo poseerlo a Él? El sosiego de esta paz me traerá crecimiento en la divina unión, fuerza para continuar lo que el Pa- dre dispuso para mí, celo y sed por la salva- ción de las almas. He notado también que Dios estaba aho- ra volviendo más Su Mirada sobre los ser- vicios que le he prestado, a pesar de mi fla- queza, y que Sus amorosas instrucciones se centraban en lo que debería seguir hacien- do. Los mensajes, en otras palabras, se esta- ban volviendo más personales aunque, de vez en cuando, Dios se dirigiera a Su Igle- sia entera. Me gustaría también añadir que el ho- rror a ser alabada por la gente que siento en mi alma se estaba haciendo tan intenso, que muchas veces me sentía azarada e in- cómoda. Incluso, cuando intuía que una persona se centraba más en mí que en las Palabras de nuestro Divino Maestro, sólo eso me hacía retraerme más, acercándome aún más al abrazo del Amor de Dios. Esta atención especial que se me daba algunas veces me resultaba vomitiva… Dios me ha hecho ver más claro, ahora, que cualquier distracción por parte del mundo y de la gente podría convertirse en una influencia perjudicial que me apartaría del Abrazo del Amor, el Lugar donde yo quería perma- necer. 1999 He recibido océanos de gracias, océanos de dones, pero, ¿he alabado a Dios lo sufi- ciente? ¿He sido negligente con Su dones?) Vassula Mía, permanece firme en lo que te estoy transmitiendo en tu intelecto y apóya- te en Mi Corazón.Yo soy tu Roca. Sí 1 ,…Yo te deseo para Mí. Durante este año quiero queMi bienamada se entregue al dulce repo- so de la contemplación, retirándose del tu- multo del mundo, entrando en Mi Abrazo celestial. Me disgustarías si te opusieras aMi Voluntad. Quiero hacerte reposar para Mi gloria, pero también para el beneficio de Mi Iglesia.Ven frecuentemente a Mí para escri- bir Mis palabras. Te puedo utilizar para que se renueveMi Iglesia y se expanda en gracia. Al principio te mostré mi cansancio y te pre- gunté si estabas dispuesta a darme reposo. Ahora puedo decir 2 : “Mi bienamada es Mi cielo, la dulce fragancia de Mi Casa, que goza de Mi favor. Ella es el cántico de Mis ángeles. ¡Oh, qué no haríaYo por ella!” Oh Dios infinito y trascendente, ¿cómo pudiste, desde un principio, mirar a esta criatura Tuya, totalmente indigna y rebelde? Yo, Jesús, Me basto para hacer que alguien se percate de Mi Poder y Mi Infinita Miseri- cordia... Sepárate de este 3 Fuego que emana de Mi Corazón y te extinguirás.Yo te puedo 1 Este ‘sí’ fue una confirmación de mis sentimientos. 2 Nuestro Señor entonces me dijo afectuosamente estas pa- labras. 3 Jesús recalcó esta palabra, señalando Su Sagrado Cora- zón.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=