La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 959 No persigáis a Mis profetas, pues ellos son Mis ángeles que os consuelan a todos vo- sotros con Mi Palabra. Su función es avisaros y conduciros a todos al arrepenti- miento”. Así pues, ahora es el momento del arrepen- timiento, renunciad a vuestro pecado y ha- lladMi favor. Ah,Vassula, Yo traje una semilla de Egip- to para plantarla dondeMi enemigo se había llevado el suministro de alimento de la tierra. Con ternura y cuidado le hice un claro, la ungí, y la planté. Ansioso por salvar a Mi pueblo de la ruina, fertilicé su suelo. Echó raíces y creció convirtiéndose en un árbol. Sus ramas se extendieron hasta el mar; su fruto fue abundante y suculento. Aunque fue visitado a menudo por truenos, huraca- nes y violentas tempestades, no vaciló. Al cabo de tres años y pocos días, Mi ene- migo temblaba y se estremecía.Ardiendo de ira, cargado de amenazas, levantó un ejérci- to para cribar sus frutos con el tamiz de la destrucción, para ponerles riendas. PeroYo recogí a cada uno de ellos y los escondí en Mi Corazón. Cada vez que los hombres han atacadoMi árbol, nunca lo han vencido, por- que Mi Bendición Trina y Una estaba sobre él. ¡Ah…y cuán a menudo los labradores se han puesto a trabajar sobre su espalda, abriéndole surcos para partirlo! PeroMi mano derecha destrozó su yugo, dejándolos a to- dos confusos. ¡Benditas las naciones que encuentren abrigo bajo sus ramas y coman su fruto, que he sellado con Mi Espíritu Santo! La Palabra deVida te fue dada gratuitamen- te para que tú, a tu vez, Vassula Mía, la des gratuitamente a los moribundos. ¡Ay de los que extiendan su mano con fuego para des- truir lo queYo he plantado! Seguiré cubrién- dote con Mi dulzura, desplegándose gentil- mente en ti como una dulce sustancia, para que el mundo pruebe Mi dulzura. Deja que tus acusadores desaparezcan como una sombra que se desvanece. Yo, elAmante de la humanidad, tu Señor y tu Dios, te pide besarte con los besos de Mi Boca 1 , perfumándote para que sigas siendo encantadora a Mis Ojos. Sé buena. enemigos dijeron con mentiras: ‘Este hombre actúa en vir- tud de Belcebú’. Así, los hombres malvados, instalados en el amor propio, la impureza, el orgullo y la avaricia, y fundamentados en la envidia, y con perversa precipitación de impaciencia, se escandalizan siempre de Mí y de Mis servidores”. 1 Ct 1,2. ΙΧθΥΣ Cuaderno 96
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=