La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 952 Cuaderno 96 con gloria a vosotros para que inhaléis el Aliento deVida, elAliento de Dios, que es el Espíritu Santo, vuestros rebeldes e indisci- plinados corazones continúan rechazándo- me. Mi Retorno es inminente, pero tampoco habéis comprendido plenamente lo que sig- nifica esto. Y así es, Vassula Mía, como el Amor por todos vosotros Me impulsa a ade- lantar Mi Retorno. El Poder Omnipotente, la Sabiduría y la Bondad prevalecerán en no mucho tiempo. Ecclesia revivirá en suGloria Trinitaria. Ben- dito el que Me permite residir en su alma. Bendito el que se apoya en Mi Seno y Me permite abrazarlo: su alma será reconocida 1 en MisAtrios por el olor de Mi fragancia en él. Bendito el que recibeMi Palabra y la guar- da: será juzgado santo. Di a esta generación, y especialmente a aquellos que no Me conocen, que Yo, en Mi Amor Divino,Yo que te he dado gracias mís- ticas para levantar a la Iglesia, embellecerla y darle Fuentes deAgua Viva, soy elAutor de esta revelación y estoy reteniendo aun ma- yores gracias de Mi Poder, porque te serán dadas más tarde y a su debido tiempo. Tú me has dado con liberalidad de Tus Propios Bienes. Señor, Amante de la Vida, Tu don de Misericordia me ha salvado a mí y a muchos otros. Gloria a Dios, alabado sea Su Santo Nombre. Descansa ahora, amadísimaMía, en tu Lugar de Descanso 2 . Los melodiosos latidos que oyes son Mis Suspiros de Amor por cada uno de vosotros. Ven, ¿nosotros? CUADERNO96 11 de noviembre de 1998 Mi benignísimo Señor, Te suplico que vengas a cultivar mi voluntad para que se convierta en Tu Voluntad, despojándola y transformándola para que no sea nada más que Tu Divina Voluntad. Ven a matar todo lo que Te ofende en mí, para que, por este gesto clemente Tuyo, en el Día del Juicio, me encuentres intachable y agradable a Tus ojos. Jesús, puesto que has muerto por Tu exuberante amor por mí, para darme vida y felicidad, y poder compartir Tu Reino y Tu Gloria, márcame como Tuya para la eternidad. Mi sacerdote 3 , sigue poniendo guirnaldas de amor sobreMi Cabeza. SustituyeMi Corona de espinas que esta generación presiona ale- gremente sobre Mi Cabeza, mientras conti- núa arrastrándome a la fuerza hacia nuevos Getsemanís. EnMi exuberanteamor, pero tam- bién en medio de Mis agonías, semejantes a las de Getsemaní, os he escrito todas estas páginas a todos vosotros para que creáis en el poder de Mi Espíritu Santo, que da testi- monio. Reverénciame en tu corazón, Paras- kevi, ofreciéndome tu tiempo para escribir de nuevo Mis palabras llenas de suspiros y dolor. No ceses nunca de orar y conserva tu mente centrada únicamente enMi inmutable Divinidad 4 . Ah, hijitaMía…Continúa siendo paciente y, gracias a tu paciencia, seguiré fluyendo en tierras secas, inundándolas de rocío celestial, por Mi DivinoAmor, haciendo crecer vege- tación donde aún se encuentra escoria. No permitas que se turbe tu corazón. Confía en Mí, tu Creador, porque puedo hacer grandes cosas... Soy infinitamente rico en gracia y 1 Aceptada. 2 Su Sagrado Corazón. 3 1P 2,9. 4 Jesús exhaló entonces un largo suspiro. ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=