La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 950 Cuaderno 95 Pronto se calmará la tormenta... Sirve a Mi Casa y habla en Mi Nombre, para queYo, en Mi trascendenteAmor, pue- da continuar derramando Mis bendiciones sobre esta generación. Sirve aMi Casa y haz queMi Nombre, tres veces Santo, suene como música en los oí- dos apóstatas, y serán sanados. Sirve a Mi Casa sin reservas, elegida Mía, con Mi puro Maná, y llena las bocas ham- brientas de Mi Palabra. Sirve aMi Casa para que recobre su vigor, recordándole queMi Presencia ilumina cual- quier oscuridad. Ah, Vassula, diles cómo estoy esperando a que ellosMe inviten, y tan pronto como vea sus labios entreabiertos, prestos a pronun- ciar las primeras palabras de invitación, des- cenderé a ellos y les sacaré de esas aguas cenagosas para remontarse conmigo en las alas del viento. No Me ocultaré ni ocultaré Mi Gozo, sino que les hablaré en poesía, des- velando los misterios uno tras otro. Derramaré agua 1 sobre la tierra seca, y arro- yos 2 sobre el suelo árido. DerramaréMi Espí- ritu, así comoMis Bendiciones, y todos ger- minarán. Saturados con el rocío del cielo en su espíritu, Me honrarán. Tu tierno Esposo te afirma de nuevo estas cosas. Estas cosas que Yo, en Mi Santidad Trina y Una, te he revelado hace tiempo. No hay más Roca que Yo, tu Dios 3 . ¿Ves las maravillosas hazañas que estoy realizando para Mi Casa? Te he instituido como testigo en Mi Casa, y he establecido Mi Obra en todos los lugares que quería que estuviera. ¿Ves cómo quiero aMi Casa? Revestido de poder, Yo Soy. Así pues, alza la voz en Mi Casa y pregunta a Mis pastores: “¿Hay al- guien dispuesto a trabajar con vigor y amor para reconstruir esta Casa que se tambalea? ¿Hay alguien ahí dentro que esté dispuesto a defender esta Casa? ¿Hay alguien que en- tienda ahora lo que estoy diciendo? ¿Hay alguien, en la Casa del Señor, que esté dis- puesto a expandir el Reino de Dios?” Si hay alguien dispuesto,Yo, entonces, bri- llaré en él conMi esplendor, revistiéndole de Mí Mismo. Me daré a conocer a él yMe verá alzarme ante él.Verá al Rey Inmortal yEterno, y atraerá a todos los hombres a Mí, porque Yo habré enriquecido su alma conMi inmu- table Divinidad, y le habré adornado con todo ornamento imaginable y, con su estatu- ra regia, sanará a esta generación. El sordo oirá y el ciego verá y todos juntos, con una sola voz, gritarán: “Nosotros pertenecemos a la Santísima Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”. Ytú,Vassula, no te canses de escribir. Pro- duce fruto abundante. Todos Mis ángeles se alegran a la vista de esos frutos. Yo estoy a tu lado, así que no temas.Yo te amo. IC 5 de noviembre de 1998 (En los Estados Unidos, antes de que llega- ra yo, se suscitó mucha controversia en tor- no a mí. Tal y como una vez me dijo nuestro Señor, parecía que, ante la proximidad del Espíritu Santo, todos los demonios se des- mandaran y que el demonio aplicara todo su poder de fuerzas maléficas para crear el caos. ¡Qué forma tan típica del demonio para combatir el mensaje salvífico de Nuestro Salvador! ¡Y cuántas veces lo ha puesto él en práctica antes de mi llegada con los que son devotos hijos de Dios! Que aquellas al- mas que permiten a Satanás susurrar en sus oídos y le escuchan, sean perdonadas y pre- servadas del mal... Sin embargo, dado que todo ese ruido era provocado desde las pro- fundidades del Infierno, la Poderosa Mano de Dios pudo ahuyentarlo, y nuestro Señor triunfó al final. Miles de personas se reunie- ron para escuchar el mensaje de Nuestro Señor, y aquellos que fueron víctimas de Satanás, haciendo falsas declaraciones, basadas en rumores para impedir que yo estuviera presente, quedaron impotentes...) 1 Bendiciones. 2 El Espíritu Santo. 3 La Voz de Jesús hacía eco, como si hablara en un lugar vacío.

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