La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 949 está lleno de inefable dulzura, ah, pero tú no has comprendido lo que atrae a Mi creación haciaMí...” Mi compañera íntima, aparta los ojos de lo que te rodea y fija tus ojos, tumente y tu alma en una santa contemplación de Mi Corazón, y permíteme continuar nuestra dulce e íntima conversación contigo. Una vida gastada generosamente por Mí, por tu libre voluntad, Me enamora a Mí, tu Divino Compañero. Una vida que ha sufrido insultos y calumnias por MiAmor, Me con- mueve hasta las lágrimas.Alegría-de-Mi-Co- razón, aún no has llegado a comprender cómo, en Mi ferviente amor por ti, Me he unido inseparablemente a ti para que llegues a ser un solo espíritu Conmigo.Así que per- manece en Mi Paz. Mi fiel Amor nunca te abandonará. Ah, mi Rey, mi corazón se conmueve con Tu noble tema, y se embriaga cuando Te diriges a mí. La Gracia 1 está sobre mí como un rocío, cubriéndome con Su poderoso abrazo. Mi fortaleza es el Mismo Dios, el Dios que me ama fielmente. Ves, amor Mío, cada estructura entretejida Conmigo crece en santidad y pureza con Mi Divinidad. Por tanto, tú,VassulaMía, enMí, estás siendo modelada por el Espíritu en un santo recipiente que Me contiene, un puro y santo lugar de morada para Nuestra Santidad Trina y Una, en el que podamos contemplar- nos a Nosotros Mismos. Por eso, alégrate y sé feliz ante tu Esposo, que siempre es tan generoso contigo. Permanece intachable y Yo nunca te decepcionaré. Ahora, alegría-de-Mi-Corazón, puedes re- gresar a tus otras obligaciones. Recibe de tu Salvador Su Beso deAmor Divino en tu fren- te. Yo, Jesucristo, te bendigo. IC 20 de octubre de 1998 Señor mío y Dios mío, eres verdaderamente Hermosísimo e, inmerso en Tu Belleza, eres Divino y Puro, ¿cómo no enamorarme yo, y todos los demás, de Tu Dulzura? La Gracia es un rocío en Tus Labios. Y, en Tu majestad y esplendor, nos has bendecido, cortejado, favorecido y cubierto de innumerables dones, no sólo para asemejarnos a Tus ángeles, sino para asemejarnos a Ti. Tu Palabra es como un brocado con el que me has revestido, adornando mi alma para Tu majestad. ¡Y todo esto lo has hecho con el mayor deleite, y sin pensar que podrías estar devaluando Tu Cetro de realeza! Dios me ha ungido... En efecto, lo he hecho, y con gran gozo... Ahora ven y apóyate en Mí. No encontra- rás a nadie más leal queYo, no encontrarás a nadie más fuerte y más poderoso queYo.Yo soy la Roca y el Fundamento del Cristianis- mo.Yo soy El que es, El que era y El que ha de venir. Nos hemos asociado,Yo y tú, tú yYo, en- tretejidos juntos en uno solo. Ninguna fuer- za humana podría haber elevado tu alma, a no ser que se le hubiera concedido de lo alto. Con toda verdad te digo: tu Esposo conti- nuará empapándote del rocío del cielo 2 para que tú también, a tu vez, puedas empapar el suelo árido con torrentes de Instrucción. Entonces la higuera producirá sus higos y la viña sus racimos. La cosecha de olivo se enriquecerá, porque ha llegado el momento de que Mi Justicia Divina derribe a los mal- vados que se postran ante la Bestia. 1 Dios. 2 También entendí: “con la gentil Presencia de Jesucristo”. Cuaderno 95
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=