La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 947 tú yYo 1 . ¿Acaso, en Mi divina munificencia, no he adornado tu alma, en la que habito? ¿No has visto los frutos de Mis gracias? Amadísima Mía, que el tesoro que te he confiado sea la salvación paramuchas almas. Por Mi Divina autoridad, te he llamado y te he encargado, a pesar de tus fallos, restaurar Mi Casa y Mi honra. Si esto 2 no fuera genuino, ¿podría tu alma, al igual que las de otros, sentirse impulsada a alabarme y a anhelar una prolongada contem- plación de Mi Divinidad, hablando grata- mente sobre Mi Presencia Perpetua? ¿No te he revestido de Mí Mismo, incluso de forma visible? 3 ¿Y quién, dime, te ha re- conciliado con el Padre, mostrándote –ymos- trando a través de ti– el esplendor y la verda- dera imagen del Padre? ¿Y quién te enseñó que Nosotros 4 somos el Esposo de nuestra creación? Las señales que te he mostrado de Mi Be- nevolencia son muchas. Ten por seguro, amadísima Mía, que te he llamado efectiva- mente a Mi banquete real. Cuando el Esposo conduce a Su esposa a la intimidad, para conversar íntimamente y es- trecharla sobre Su Corazón, inclinándose hacia ella después de la Fiesta, ¿iba ella a objetar? ... ¿Ibas tú a objetar? Por tanto, sé activa cuando te quiero activa y entre multi- tudes, pero ahora pasa tu tiempo conmigo en una santa contemplación, descansando en Mí, abandonándote a lo que Me plazca. No pienses que serás menos fructífera.Ven, en- tra dentro de la Divina Alegría de tu Salva- dor. (Las cariñosas palabras de Nuestro Señor me tranquilizaron.) Recuerda, amadísima Mía, que la verdadera y pura teología está en la contemplación de Mí, tu Dios yAmante de la humanidad. Bendita seas. 19 de octubre de 1998 Señor, ayúdame en todo. Ayúdame a reparar por Tu pueblo, por Tu Iglesia, a ofrecer sacrificios y oraciones que se eleven como el incienso hacia el cielo, y sean como una fragancia apaciguadora para el Padre, un óleo santo para el Hijo y una consagración para el Espíritu Santo. Oh, Santísima Trinidad, bordado de mi alma, soberbio ornamento de mi corazón, emblema de mi mente, tañido de mi voz, centinela de mi ser, ¿qué más podría decir quedándome corta aún? Nosotros solos 5 hemos cercado Nuestro territorio. ConNuestra única Substancia, úni- co Poder y único Conocimiento, somos un solo y único Dios. Sí, con una únicaVolun- tad y un único Dominio, hemos cercado Nuestra propiedad 6 , para darle una lengua de discípulo, ungiendo Nuestra Obra Divina 7 . Con Nuestro Poder, Nos hemos derrama- do en ti como un líquido vivificante. Como el sol que brilla en primavera, Nosotros hemos brillado en ti, fortificando Nuestra ciudad y santuario 8 antes de que tus opresores te mal- trataran.. Con Nuestro Conocimiento, Nos mostra- 1 Un oscuro pensamiento atravesó mi mente: “¿Y si estoy equivocada?” Quería que se me tranquilizara. 2 Esta revelación. 3 El Señor se refiere al hecho de que algunos han visto desaparecer mi rostro y aparecer en su lugar el de Él.. 4 La Trinidad. 5 Por Su Libre Voluntad, la Santísima y Divina Trinidad me hizo Su Propiedad y vino a morar en mí, porque Ella lo decidió y nadie más. 6 A mí. 7 El haberme creado. 8 Somos la Ciudad y el Santuario de Dios que habita en nosotros. ΙΧθΥΣ Cuaderno 95
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=