La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 92 10 de junio de 1987 (Dhaka – Bangladesh) (Ayer se ultimaba el embalaje para nuestro traslado a Suiza. ¡Muchísimo trabajo!) Señor, estaba pensando en una teoría que se llama “Consciencia de Cristo”. Creo que significa nuestro “sentido interior del bien”. ¿Quizás es de ahí de donde proceden estos escritos? Vassula, ¿no te he dicho que estamos uni- dos? Nosotros somos uno, bienamada. Llá- malo“LaVerdaderaVida enDios”. Vive para Mí. Esto es lo que quiero que escribas. (Estaba intentando presentir lo que Dios iría a escribir ahora...) Mis deseos, pequeña. (Dios me hizo leer un pasaje de las Escritu- ras.) Sí, elévate, escúchame, ¿vendrás a Mi Igle- sia a verme?Vassula, ven a Mí. ¿Qué Iglesia, Señor? ¿A cuál Te refieres? Todas son Mis Iglesias. Son todas Mías, to- das Me pertenecen y sólo a Mí. Yo soy la Iglesia.Yo soy la Cabeza de la Iglesia. Pero por la manera de decirlo, Jesús, pare- cía que querías que fuera a una Iglesia con- creta. ¡Así es como yo lo oí y entendí! Puedes venir siempre aMí en cualquier Igle- sia. No hagas distinciones como los demás. Todas Me pertenecen 1 . Yo soy Un Solo Dios y tengo Un Solo Cuerpo, un Cuerpo que han mutilado. ¡Han destrozado Mi Cuerpo con ruedas de molino! ¡Dios mío, pareces tan disgustado! ¿Disgustado? ¡OhVassula! ¿Por qué, por qué Me han desmembrado tan cruelmente? (Dios está muy disgustado. Me recuerda el momento en que volcó las mesas de los cam- bistas en el Templo de Jerusalén. Hasta hoy jamás Le había oído ni visto TAN DISGUS- TADO.) Vassula. ¿Jesús? Yo soy. ¿Realmente eres Tú, tan contrariado? ¡Oh sí, soyYo! Oh sí, finalmente puedo vol- car Mis palabras en ti. Vassula, este carisma no se te ha dado para tus intereses, se te ha dado para que Mis palabras se graben en ti. ¡Nunca antes Te he sentido tan enfadado! ¿Lo estás verdaderamente? Lo estoy. Mi CuerpoMe duele. Ha sido des- garrado. ¡Dios mío! Pero ¿qué puedo hacer yo? ¡No tengo recursos! ¿Crees que no sé todo eso,Vassula? Me ser- viré de ti hasta el final. No tengas nunca mie- do de Mí. Unir a Mi Iglesia será la Gloria de Mi Cuerpo. RecibeMi Paz, bienamada. Sí Señor. No miraré a derecha ni a izquier- da, ni hacia atrás; miraré sólo al frente. Sí, entiendemi manera de obrar. Sigue siendo como ahora. Permanece dispuesta a compla- cerme. Seamos uno. Señor, supongamos que los que Tú quieres que escuchen, no lo hacen. ¿Entonces ... ? 1 La Iglesia nunca se dividió a sí misma, sino que las per- sonas la dividieron y luego se dividieron entre sí. Cuaderno 13
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=