La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 915 (Mientras mi Señor me estaba diciendo es- tas palabras, sentí aún mi cabeza conteni- da en Su Corazón, saboreando e inhalando de nuevo una esencia que parecía la Santa Comunión. De repente, fue como si Jesús apartara Su Santo Rostro y mirara al lector (el que está leyendo estas líneas). Su Rostro era solem- ne, Sus penetrantes Ojos estaban fijos en el lector. Entonces, mientras me abrazaba ro- deándome con Sus Brazos, Su Manto me cubrió completamente, dando la impresión de alguien que protege a una víctima de toda posible agresión. Dijo:) ¡Ojalá el corazón del lector, que ha leído es- tas páginas, se abra! ¡Que se abran sus ojos y sus oídos! Hasta este momento, no has captado enteramenteMiTesoro Celestial, ni apreciado completamente el don 1 que os he dado. Todavía no has penetrado en lo que está fuera de cualquier precio y queYo te he estado ofreciendo todos los días de tu vida: La tremenda gracia de conocerme en una unión íntima y de saborear interiormente, en la cámara nupcial deMi Corazón, Mi dulzura yMis besos Divinos. Dichosos aquellos que Me escuchan y obtienen esta gracia. Ay de aquellos que, en su desdichada condición y en su manchado pensamiento, se resisten a esta gracia. Llorarán un día en su miseria. Es bueno realizar buenas obras por Mí, y practicar algunas devociones, así como ha- cer actos de amor, de agradecimiento y ofre- cer actos de reparación. Pero estaría suma- mente decepcionado de que murieras antes de haberme conocido 2 . Estaría muy afligido si te murieras ahora, antes de haberme com- prendido 3 . Muchos de vosotros estáis ocu- pados con vuestros quehaceres diarios, que Me complacen si los hacéis con amor y de acuerdo con Mi Mente, pero todo esto esta- ría incompleto si no os abrís a la gracia yMe reconocéis en Mi intimidad.Así pues, venid y aceptadMi familiar compañía yYo, conMi mayor agrado, os introduciré en los misterios y los ocultos secretos de Nuestro Corazón 4 . Tú y Nosotros llegaremos a estar insepara- blemente unidos en NuestroAmor por siem- pre jamás. (Jesús, entonces, se volvió hacia mí y, con una seria mirada en sus Ojos, dijo:) Ahora, como en los primeros tiempos, te he hablado con el Corazón, para recordarte, hiji- taMía,Mi InfinitoAmor, yespecialmentepara quitar esa semilla que el mundo ha sembrado en ti. No podía soportar por más tiempo ver a Mi adoptada, a Mi alegre mensajera, hecha pedazos por los recelos que el mundo trata- ba de meter en su cabeza 5 : Tu temor de que Yo hubiera introducido un pedazo de hielo en tu corazón en lugar de Mi Divina gracia, Vassula, Me empequeñece y no se funda en la Verdad... Las adversidades no te han he- cho perder la Paz que Yo te he dado en tu corazón, y eso es bueno. Pero, en atención a Mí, paloma Mía, no vuelvas a dudar jamás deMis gracias y del infinitoAmor que siem- pre tengo por ti. No pierdas tu confianza en Mí. ¿Por qué no puedes ver lo divinamente enamorado que estoy de ti, hasta la locura? Por tanto, te suplico que confíes en Mí. Mientras sigas aún en la tierra, permanece en Mí para per- feccionar tu unión conmigo y recibirme tan a menudo como te sea posible en la Santa Co- munión, magnificando tu amor por Mí y abandonándote a Mí. Permanece en este Lugar de Descanso 6 para siempre, permitién- dome conservarte en esta Hoguera deAmor, para hacerte saborear la dulzura deMiAmor 7 . CUADERNO92 1 En el libro “Mi Ángel Daniel” (mensajes del 10 de enero de1987, 25 de enero de 1987 y 31 de enero de 1987), el Padre dice: “Yo te enviaré a toda la humanidad. Te daré a ellos como obsequioMío, de este modo les capacitaré para que Me entiendan mejor, porque ésa es Mi Voluntad”. 2 Mt 7,21-23. 3 Jr 9,23. 4 La Santísima Trinidad. 5 Observaciones como: “Los mensajes de laVerdaderaVida en Dios son una cosa, pero la mensajera es otra cosa com- pletamente distinta”, como si las dos cosas no fueran jun- tas. Jesús está en contra de esta teoría. 6 El Sagrado Corazón. 7 Sal 90,17. Cuaderno 91

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=