La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 914 Cuaderno 91 He orado, Señor, pero, ¿cómo puedo estar segura de que no Te fallaré de nuevo? Yo estoy aquí para recordártelo. Siempre acu- diré a traerte de vuelta de cualquier senda peligrosa que estuvieras tentada de tomar. Seguiré prodigándote el cuidadomás delica- do que tengo para Mis elegidos. Ven, hoy deseo que te sientas feliz, porque puedo de- cir con toda verdad: Has hecho de Mi Pala- bra tu hogar y te has convertido enMi alum- na y, por supuesto, en Mía. Dios mío, has seducido mi alma indigna para que Te siga, y me has otorgado valiosas riquezas, inmerecidamente. Y, con un Amor ilimitado, has elevado mi alma. He elevado tu alma para beneficio deMi Igle- sia también. Vassiliki, te he dadoMensajes de extrema gravedad. Durante todos estos años, he in- fundido en ti revelaciones Divinas que pro- vienen todas de Mi Sagrado Corazón. Mi Espíritu ha sido y es tu Guía y tu Luz. He de- rramado verdaderamente en ti gracias divi- nas, para que también la gente pueda benefi- ciarse de ellas. Todas Mis Obras son buenas, y son calu- rosamente acogidas por los puros de cora- zón y los humildes, pero la alabanza de Mis Obras es impropia en la boca de un pecador. Como dije, os he dado a todos vosotros bas- tantes pruebas de que este Tesoro Divino proviene del caudal deMi Sagrado Corazón, a fin de que no dudéis. Aparte, Vassula, de haberte dado señales externas deMiAmor, te he suministrado Co- nocimiento e Instrucción, enriqueciéndote constantemente a ti y a otros a través de es- tos escritos. ¿Eres consciente, paloma Mía, de todas estas inspiraciones Divinas infun- didas en ti por Mi Espíritu Santo? (Suspiré y me sentí tan conmovida por la ternura de su Voz, que no encuentro pala- bras para describirla.) Aquí estoy hoy contigo, para ayudarte a vencer todas tus debilidades. No podría re- sistir por más tiempo ver cómo ocultas, en tu modestia, los dones Divinos que te he otor- gado. Por Tu extrema Bondad, Te has dignado darnos Maná suficiente para gozo, hoy, de nuestra alma. Es inmaterial, pero una vez que el alma lo absorbe, tiene hambre de más. De modo que aquí estoy yo, aún imperfecta, y deseando sólo reparar por haber causado aflicción a Tu Divino Corazón. Que mis defectos y negligencias, que Te han causado dolor, se transformen en fervor, en confianza y en un ramillete de mirra. Preciosa,Yo no soy insensible a la dura tarea de amor que has emprendido enMi Nombre, ni a las pruebas soportadas con paciencia por Mi Causa, palomaMía.Tampoco soy in- sensible a tus ruegos de ahora, y estoy con- tento de que confíes en Mi Gracia. Me hace feliz sufrir por Ti. No te canses en el camino Conmigo. Dame oportunidades, Señor mío, para abrir mi boca y glorificarte sin miedo y sin dudas. Ésta es la razón por la que debes confiar en Mí y recargar tu espíritu deMi Espíritu, para que puedas, así, seguir cantando y coreando Mi Himno deAmor a las naciones. Por eso te he invitado a hacer tu peregrinación y tu reti- ro en Mi Cuerpo, Mi leal ayudante. Disfruta deMi gracia y goza deMi compañía, con esa íntima luz de gracia que te ha dadoMi Padre, y acepta, paladeando, como haces, los dul- ces sabores de Mi Corazón.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=