La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 913 ta Ternura para que otros aprendan de ti y obtengan la misma cantidad que tú has obte- nido. Lirio deMi Corazón, Nuestra cercanía a ti es tu bienaventuranza. Mi DivinaVoluntad, enraizada en ti, es el don más grande que puedo ofrecerte a cam- bio de la tuya. Con Mi DivinaVoluntad en ti Yo podré suplir todas tus deficiencias y tus insuficiencias. Las palabras que pronuncies serán las Mías porqueYo seré tu vestidura y tú tendrás Mi Mente.Aunque a ti se te criti- que frecuentemente por tu severidad, en rea- lidad tu severidad no es tuya, sino Mía. Los que te censuraban por esto, no han renun- ciado completamente a su pecado... Siguen olvidando que un alma, una vez unida a Dios, se convierte en un solo espíritu y una sola mente con Él. Por elAmor que te tengo, te he concedido todos estos dones para que lle- ves a cabo tu misión, pero, también, para la restauración de Mi Casa. ¡Ah,Vassula!Algunos preguntarán: “¿Por qué está el Señor insistiendo tanto en Su unión, Sus dones y Sus gracias? Si te estoy recordando todas estas cosas, se debe a que el mundo seguirá tratando de obligar a Mi elegida a dudar de los dones que Yo le he concedido. Vassula Mía, te previne, en los primeros días de tu misión, de que tus actos de amor serían malinterpretados, que te aco- sarían como presa de caza y que sufrirías adversidades, pero, también, que Mi protec- ción paternal te cubriría siempre, y que Yo acudiría a tu rescate para consolarte y sacar- te de los colmillos del maligno. Te dije que con frecuencia escupirían sobre Mis regios Mensajes, que serían rechazados y ridiculi- zados, pero también, queYo estaría siempre a tu lado para alentarte. Sigues viviendo en la tierra, pero Yo estoy habitando muy den- tro de ti. Por tanto, no tengas miedo. Mien- tras estés en la tierra, el mundo, en su oscuri- dad, intentará hacerte daño e injuriarte. No trato de decirte que te apartes de tus amigos, pero recuerda,no te confíes a la gen- te 1 . Algunos, querrán forzarte la mano para que hagas lo que es contrario a tus deseos, que sería también contrario a los Míos. Otros insinuarán que los honorables do- nes que te concedo, lo mismo que Mis favo- res, no son divinos y que no vienen de Mí.A éstos tengo algo que decirles: “Si decís que no son de origen divino, entonces sólo po- drían provenir, de acuerdo con vuestras insi- nuaciones, del padre de la mentira o del sub- consciente. ¿No se os ha ocurrido nunca pensar que, juzgando Mi Obra como malig- na, estáis pecando contra el Espíritu Santo y que este pecado no se perdona? Si decís que toda esta Obra divina procede del subcons- ciente, explicadme entonces la maestría y el saber de estos escritos, viniendo de alguien que no tenía conocimiento de las Obras de la Sabiduría, ni siquiera formación en un cate- cismo elemental”. Hasta ahora 2 les he dado pruebas suficien- tes y ya no daré más pruebas que las que ya he dado. Por otro lado, estarán los que, a pesar de haberte pedido consejo, lo ignora- rán, porque su alma estará aún afanándose por sus deseos personales y se someterán a su voluntad humana y no a la Mía. Te dije que, mientras recostaras tu cabeza en Mi Corazón, en esos momentos de des- canso, leerías los latidos de Mi Corazón, de manera que, a tu vez, podrías dar buen con- sejo a aquellos que lo necesitaran. No obs- tante, de nuevo, el mundo, dominado aún por sus malvados pensamientos, subestimará Mis tesoros derramados en ti, bajo pretexto de que no estás confirmada 3 ... Vence ahora tu falta de confianza en los dones y favores que Yo tan generosamente te he otorgado y, con todo tu corazón, repite la oración que te he dado... (Lo hice.) No te preocupes más,Yo continuaré ocupán- dome de tus diversas necesidades. 1 Jn 2,24. 2 Nuestro Señor se volvió y me miró. 3 Se refiere a que la obra de la VerdaderaVida en Dios no está todavía aprobada por la Iglesia. Cuaderno 91

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