La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 907 te enseñará que podemos devolverte tu divi- nidad, divinizando tu alma para que entre en laVida Eterna, y queNuestra LuzDivina pue- da brillar también en tu alma y en tu cuerpo para que vivas en Nuestra Luz y en Noso- tros. Entonces, amadísimaMía,Yo enriqueceré tu alma con benignidad, y mientras te oculto en Mi Corazón, te quitaré tus pecados, para que temuevas en el Espíritu y respires las ins- piraciones de Mi Corazón, cuando te esté grabando con el sello de la consagración, ungiéndote conMi SantoNombre. Entonces, ya no te pertenecerás más a ti misma, sino que pertenecerás a Aquel que te mueve en unión con Nuestra Unicidad. Yo, elAltísimo, Esposo deMi creación, os demostraré tal plenitud de amor y ternura que vuestra alma saboreará lo que es el cielo es- tando aún en la tierra. Mi dulzura será tal que estaréis como embriagados de vino, porque estaréis saboreando el Amor del Todopode- roso, eseAmor que será como un paraíso de bendición y que adornará vuestra alma de mucho más que gloria. Siente la grandeza deMiAmor, Vassula.Te he escogido entre todos los vivientes y te he transformado en un lirio, permitiéndote oírMi Voz. Te he encomendado esta Obra para ilu- minar este mundo oscuro y apóstata. Te he enviado para que perfumes con Mi Obra el desierto de Mi creación y hagas brillar sobre ellosMis decretos yMi Ley. Yel mundo verá en ti, un día, Mi supremo poder y dirá: “Ver- daderamente, Dios está oculto en ti”, pero se lo dirá a tu espíritu difunto. ¡Sí! 1 , tú eres, real- mente, un verdadero testigo del Altísimo, porque Yo he hecho de tu boca una espada afilada. ¡Dios mío! A veces me siento acorralada por mis opresores, incluso durante la noche veo los colmillos de aquellos que querrían devorarme, fabricando mentiras para ver- me condenada. ¡Ah, ayúdame frente al or- gulloso! ¿Por cuánto tiempomantendrás sus ojos cerrados? Hasta que tu Servicio para Mí se complete y la Ceremonia llegue a su fin. Mis Ojos se sintieron siempre atraídos hacia el hombre de espíritu humilde y contri- to, yYo, que soy conocido por dar nacimien- to, daré a Mi creación un renacimiento, ben- decido por Mi Espíritu Santo, como nunca se ha visto anteriormente en la historia. La Lla- ma dentro deMi Corazón será tu purificación, creación, y eso será la ejecución de Mi jui- cio 2 . Eso se realizará para retirar vuestro velo y que Me veáis revestido de belleza y santi- dad gloriosas.Yo ejecutaréMi acto de amor 3 a fin de ganaros para Mí. Entonces vosotros, a vuestra vez, os vol- veréis aMí. Os convertiréis también en testi- gos deMiAmor. Ycuando la gente, sorpren- dida por vuestro cambio de criterio, os pregunte la causa de vuestro humilde com- portamiento, responderéis: “He aprendido de mi Padre, he escuchado a mi Esposo y me he convertido así en hijo de la luz. Mi Dios es mi Luz, y la vida eterna consiste en que debe- mos conocerle como el únicoVerdaderoDios y Soberano de toda la creación. Entonces, amigos Míos, vosotros también pertenece- réis al Esposo para siempre jamás.” Ah, generación, ¿no habéis oído aMi Hijo, Jesucristo, deciros: “Llegará la hora –de he- cho ya ha llegado– en que los muertos 4 oirán laVoz del Hijo de Dios y todos los que la es- cuchen, vivirán? Porque el Padre que es la fuente de vida 5 , ha hecho al Hijo fuente de vida”. Entonces, ¿por qué os asustáis de la profusión de Riquezas de Nuestro Corazón, derramadas sobre vosotros en estos tiempos perversos? ¿Por qué os asombráis de Mis maravillas de hoy? ¿Acaso no somos Noso- tros la Fuente de Vida? Las montañas se tambalean ante el olor a muerte que surge de Mi creación y las aguas 1 Este ‘¡sí!’ fue como el sonido del trueno, tal fue el poder y la autoridad con que fue dicho. 2 El juicio particular. 3 Juicio particular. 4 Los espiritualmente muertos. 5 Jn 5,25-26. Cuaderno 91
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=