La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 9 ¿Puedo yo también bendecirte? Puedes. Entonces, ¡recibe mis bendiciones, Jesucris- to! Te amo.Te he criado para que fuerasMi men- sajera. He deseado que Me amaras. Puesto que vas a ser Mi mensajera, deseo que seas santa, ya que Yo soy Santo y tú estás dis- puesta a seguirme y a trabajar por Mí. No tengas miedo de ser santa. ¿Por qué tienes tanto miedo de serlo? ¿Estás enfadado? No, no estoy enfadado. Santo es ser puro y vivir en Mí, santo es seguirme, amándome, santo es ser como Yo soy. Te enseñaré a ser santa, si tú lo quieres. Quiero hacer lo que Tú desees, puesto que Te amo. Entonces, hija Mía, te enseñaré. Permanece junto aMí y aprenderás.Ten confianza enMí y ten fe en Mí. Créeme cuando te digo que estoy feliz de tenerte junto aMí.Aprenderás. Vete en paz y recuérdalo: siéntete amada por Mí. 14 de diciembre de 1986 Yo soy tu Consolador. Dime, Jesús, ¿para qué sirve esta enseñan- za y con qué fin? Conducirá a muchos hastaMí. Hará revivir a Mis hijos para que vuelvan a Mí y lean Mi Palabra. Yo soy vuestro Buen Pastor que os estoy llamando aMí. Créeme hija, mírame, contém- plame: te he revelado Mi Rostro. No estés dudosa. Cree en Mí. ¿Has olvidado Mi ma- nera de actuar? ¿No has oído hablar de Mis Obras? No dejes que tu era te destruya, per- manece como eres 1 , hijaMía. No dejes que te convenzan, ahora que has despertado y ha- bitas en Mi Luz. Quédate junto a Mí. Jesús, por favor, ¿se lo impedirás si intentan hacerlo? Se lo impediré. No dejaré que nadie te destru- ya. Escuchad, todos los que tenéis oídos: estad alerta, porque el tiempo está próximo. 15 de diciembre de 1986 Hija, toda Sabiduría viene deMí. ¿Quieres la Sabiduría? ¡Sí, Señor! Voy a darte la Sabiduría. Óyeme: adquirirás la Sabiduría. Yo soy el Señor Todopoderoso y te enseñaré.Aférrate a Mí y aprenderás. Ten fe enMí.Despierta aMis hijos. Hija, vive en Paz, porque cada paso que das, Yo, Dios, lo bendigo. Colmada, seréis muchos 2 . Vete en Paz. 16 de diciembre de 1986 ¡He necesitado un día entero para darme cuenta de lo que me has ofrecido! ¡Me asom- bro de haber aceptado así, sin pensar, lo que me ofrecías! Quiero darte las gracias, Señor. La paz esté contigo. ¿Te vas dando cuenta de su importancia? ¡Poco a poco, sí! ¡Pero no soy digna de tal gracia! Tendrás que adquirir la Sabiduría. Sin embar- go, no te desanimes.Yo te enseñaré a mere- 1 Fácil de convencer para creer cualquier cosa.Alas perso- nas así las llamamos ingenuas... 2 Esto significa que, una vez colmada por el Espíritu San- to, mi testimonio atraerá a muchos hacia Dios y nos mul- tiplicaremos. Cuadernos 1-6

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