La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 898 Cuaderno 90 y Te suplico, que mediante Tu Palabra, puedas llegar a esta nación. Amén.” Sí, el Dueño deTodo siempre le ha amado... 1 Habla,VassulaMía, cuandoYo hable. SéMis Labios y glorifícame. (El Señor me mantuvo cinco semanas en el Japón. Se realizaron muchas pequeñas re- uniones. Incluso vinieron ateos y budistas para oír las palabras de Dios. Cinco gru- pos de oración están empezando ahora a seguir la espiritualidad de La Verdadera Vida en Dios, una espiritualidad Trinitaria.) 13 de agosto de 1997 Señor mío, has hecho llover sobre mí un diluvio de bendiciones, y mediante ellas, mi alma ha encontrado su Hogar: los Atrios de Yahveh... Allí, donde Tú nos provees de Tu Bondad, y donde miles de miríadas de ángeles habitan. Dios mío, Tu Nombre es como un Himno que, al oírlo, hace que mi alma exulte y cante a Su cadencia. A causa de mi ignorancia, Señor, no me prives jamás de Tu Luz... Amén. 2 AmorMío,Yo estoy siempre contigo... Pren- dado de tumiseria, Mi Corazón nunca podría fallarte...Te has convertido en la hija deNues- tro DivinoAmor. Necesitabas a alguien que te pudiese en- señar, no sólo los principios elementales de Mi Ley y deMi Gracia, sino también el Men- saje de Dios 3 en su plenitud. Lo que Yo he hecho por Mi Iglesia, lo he hecho para uniros a todos en el amor, a fin de que vosotros, con vuestro entendimiento, llegarais a conocer- nos en Nuestra Santidad Trina y Una. Una enseñanza que daMi Sabiduría a simples ni- ños, pero que oculta a los inteligentes y a los doctos. Conserva tu mente encerrada en Mi Men- te y prospera desde dentro, amor Mío. IC. 9 de septiembre de 1997 (Rodas, Grecia) Mi esperanza está sólo en Ti, mi vida está sólo en Tus Manos. Por favor, inclínate sobre mí, ¡ven a gobernar mi alma, Señor! Yo Soy. Flor, sacia tu sed con Mi Presencia. Con todoMi Corazón, sí, con todoMi Corazón te digo: ama a Quien más te ama y nunca te fa- lla. HonraMiAmor y hónrame aMí. Crece en MiAmor y en Nuestra Unidad. Vassula, te llamaré más tarde para que es- cribas Mis Suspiros, esos Suspiros que sa- len de las profundidades deMi Corazón, cada minuto del día. Quienquiera que Me ofende, hiere realmente su propia alma. No quiero perderos a ninguno de vosotros. Por eso Mi Alma suspira de dolor, afligiéndose por enci- ma de todo entendimiento humano. Tengo Conmigo riquezas y abundancia perdura- bles, y estoy tan deseoso de compartirlas con vosotros… ¡Ay, pero tantos de vosotros es- táis atrapados en el mismo sueño, un sueño de apatía! Pedidme que perdone vuestra mala volun- tad pasada, y vuestras infracciones, y os daré una columna de luz para iluminar vues- tra espantosa noche. Y tú, Vassula Mía, re- siste Conmigo y no permitas que el enemigo te engañe para caer en hastío, sino continúa 1 Dios se refiere al Japón. 2 Jesús contesta. 3 Las Escrituras y la Divina Voluntad de Dios.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=