La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 895 dones que te he dado para nombrarte, no sóloMi mensajera sino tambiénMi muy apre- ciada esposa. Cultivada por Mi Palabra, dis- ciplinada por Mi Sabiduría, dotada por Mi Espíritu y cortejada por Mi Real Corazón, ¡alégrate! ¡Alégrate y estate contenta de que Yo, Jesús, sea tu Salvación!Así pues, levan- ta tus ojos, amadaMía, levanta tus ojos ymira aAquel que ha entregado Su Vida por ti. “No escuches a los que dicen insensate- ces y están llenos de traición. Ellos nunca se han encontrado Conmigo y ni siquiera Me conocen, pero Mi gloria ha despuntado en ti y, a través de ti, en muchos corazones. Ésta es la riqueza de Mi Sagrado Corazón, predi- cha desde hace tiempo, una riqueza que trae- rá a muchas naciones de vuelta a Mí y a Mis Atrios.Así pues, levanta tus ojos y mira a tu gloriosoRey, a tu siempre tiernoAmante. Con esta visión de esplendor, te volverás radian- te, porque la riqueza de Mi Corazón seguirá fluyendo hacia ti como unmar, para permitir- te continuar Mi Obra con benevolencia. “Te he ungido para que salgas a proclamar que estoy renovando Mi creación, amada Mía, y que Mi Retorno es inminente. Pero, de momento,Yo y tú, saldremos de nuevo a las naciones, especialmente adonde haya más desierto que vida. Déjame renovar tu fuerza enMi Corazón, llenando tu corazón de Mi Paz. Apareceremos juntos de nuevo cuando llegue la hora. Mis victorias, con- quistando almas, serán aclamadas a cada uno de Mis pasos, y tú, sujeta a Mí, correrás y no te cansarás, hablarás y no tendrás sed, esta- rás de pie y nunca te cansarás. Avanzarás Conmigo, con tus pies tocando apenas el suelo, mientras que Yo estaré levantando tu mano para bendecir aMi pueblo enMi Nom- bre tres veces Santo. “Ahora, Mi elegida, estoy tomando tu mano derecha para revestirte de Mis más ri- cos vestidos. Te revestiré de Mí Mismo. Cuando estés revestida de Mí Mismo, esas vestiduras te darán gran fortaleza en tiempos de sufrimiento.Te consolarán en tiempos de dificultades y aflicción, y para acompañarlas, te enviaré a Mi Madre para que esté siempre a tu lado. Con SuBenignidad, Ella te llevará a alcanzar la perfección de la santidad en el te- mor de Dios.” Ahora, deléitame y adhiere siempre Mis Palabras a tu corazón a fin de que cualquier cosa que hagas lo hagas con dignidad y ho- nor, puesto que has sido designada por el Rey de reyes, y si alguien te pregunta: “¿Quién es el compositor de este cántico?”, respóndeles diciendo: es Aquel que vive en las alturas de laGloria. EsAquel, el Único, que en Su Santidad trina alentó vida en ti. Es Aquel que dijo a la mujer samaritana: “El Agua que Yo daré se convertirá en él en un manantial que brota hasta la vida eterna”. Es Aquel que dirá a las ingentes cantidades de huesos secos: “Huesos secos, oíd la palabra de la Palabra, ¡rellenaos conMiAliento y re- sucitad!”. Diles, hermana Mía y amadísima Mía: “ElAutor y Compositor de este cántico esAquel en quien vivirás por toda la eterni- dad, si Le sigues”. Aliento de MiAliento, llama deMis Ojos, no te canses de escribir, antes bien, mantén tu oído pegado a Mi Pecho. Ni siquiera los solemnes festivales organizados en Mi ho- nor pueden sobrepasar, ni siquiera acercarse lo bastante a esos momentos preciosos en queYo estoy contigo, y en que tú estás abier- ta aMí como un libro, para queYo escriba en ti Mi Himno deAmor. Este Himno deAmor en el queAquel, que es el Desconocido para los desconocidos 1 , se les revelará en la ple- nitud de Su Gloria. PorqueYo, el Señor, no rechazo a la humanidad, yMis favores no es- tán todos acabados. Esto es lo que el desco- nocido dirá con gran alegría: “¡Jesús es mi Salvación!” Dios es tu Amigo, Vassula Mía. Aquel que tiene conocimiento de todas las cosas es tu Amigo. Aquel que invitaste a tu mesa es tu Amigo Fiel y Leal. Que las naciones sepan esto, que aprendan quién es Aquel que está 1 Uno es ‘desconocido’ para Dios, cuando no hace la Divi- naVoluntad de Dios, quizá porque no ha tenido un encuen- tro con Dios. (Mt 7,21-23) Cuaderno 89

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