La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 885 principal del cuerpo. Yo dije que la lámpara de vuestro cuerpo es vuestro ojo, y que si vuestro ojo está sano, todo vuestro cuerpo se llenará de luz; pero que si vuestro ojo está enfermo, vuestro cuerpo entero será todo oscuridad. Cuidad, pues, que la luz dentro de vosotros no sea oscuridad para que no seáis expertos en el mal sin saberlo. El viento de la tormenta es invisible, y cuando el mal trabaja lo hace en la oscuridad para pasar desaperci- bido... Mis Ojos han visto muchas cosas así. Ruega por ellos, diciendo: “Oh, Señor de toda santidad, preserva para siempre Tus santuarios 1 de toda profanación, purificando con Tu Sangre Sacrificial su ser interior, de acciones mortales. Amen.” No permitas que tus ojos se posen en ningu- na mala conducta, antes bien levántalos al cielo y Yo te mostraré la luz de Mi Santidad trina y una, para que contemples cada minu- to de tu vida Nuestro Rostro, que estará vuel- to hacia ti. Entra en Mis Ojos 2 para que veas las co- sas como Yo las veo. No pienses que te es- conderé esas terribles escenas que llenan Mis Ojos de Lágrimas de Sangre. Puesto que te he llevado a vivir una verdadera vida en Mí, te mostraré esas abominaciones para que ores más. EnMi Cuerpo vive la plenitud de la divinidad, y sin embargo muchos de los Míos Me están persiguiendo a causa de Mi divinidad. UtilizaMis Propios Ojos 3 para leer Mi Palabra, a fin de establecer en ti la perfec- ción que viene de la fe en Mí. Habla ahora a Mi Corazón, elegidaMía… ¿Qué puedo decir? ¿De qué puedo hablarle a Tu Corazón? Eres Tú quien me ha valorado fuera de precio. eres Tú quien ha curado mis ojos 4 . Perfectísimo mío, fuiste Tú quien me habló de Tu fidelidad, fuiste Tú Mismo quien me llevó a Tus Atrios Reales para caminar libremente por ellos.. ¡Cómo deseaba contarte entre los Míos y darte Mi Cuerpo!… 5 Deseaba tanto curar tu deslealtad y contarte como una de Mis es- posas... Mi ardiente deseo era darme a cono- cer a ti de la formamás íntima, ymostrarte al Verdadero Dios, al Dios vivo, al Rey sempi- terno. “Que 6 estemundo no reduzcaMi lirio al si- lencio, que sus conspiraciones no la afecten ni rocen su alma, sino que Mis salmos sigan siendo para ella y para todos los que los oi- gan, como un cántico de boda, que lleguen a conocer alVerdadero DiosTrino y Uno, que es Padre de Todos”. Ahora, Mi lirio, te daré motivo constante para decir: “¡Mi Señor es grande!” Puedes venir ahora a la cámara nupcial deMi Corazón 7 . ¿No has leído: “¡Alegría para todos los que se refugian en Mí, gritos de gozo sin fin!” 8 y “Mi gozo es estar junto a Dios” 9 . Ven pues a Mí, el Esposo te invita. Tú que cuidas de Mi Propia Viña, ven a prosperar en Mi Presen- cia, y alabarás MiAmor por encima de todo. Y de nuevo, a la vista del esplendor de Mi Sagrado Corazón, tu corazón sucumbirá a Mis encantos, recordando como un eco Mi 1 1Co 3,17: “El santuario de Dios es sagrado, y vosotros sois ese santuario”. 2 Jesús habla en metáforas. 3 Jesús habla simbólicamente. 4 Simbólicamente 5 Jesús se refiere a la Sagrada Eucaristía. 6 Jesús, con unaVoz baja pero firme, que sonaba como una orden, dijo las palabras que siguen. Era como si estuviera hablándose a Sí Mismo, como se dice: “pensando en voz alta”. 7 Cada vez que nuestro Dios y Señor me invita a la cámara nupcial, me está invitando a un retiro, pues me dio a enten- der que quiere que esté a menudo a solas con Él y sólo para Él. 8 Sal 5,12. 9 Sal 73,28 Cuaderno 88
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