La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 882 Cuaderno 88 para que, al final de la ceremonia 1 , esas ma- nos coloquen una corona de gloria sobre Mi Cabeza. ¿No has leído: “La obra de manos diestras será loada”? 2 ¿Qué puedo darte Yo en recompensa, Mi elegida, por todas las millas que has hecho por Mí, y por todas las horas que tus pies te han sostenido en Mis asambleas, por Mi causa? Para mi hambre me diste pan 3 del Cielo. Para mi sed me ofreciste agua viva que brotaba de Tu Pecho. Has sido benigno y amoroso conmigo, abundante de bondad, y nunca me has abandonado. He crecido en Tus Atrios, donde cortejaste mi alma, y todo lo que he obtenido ha venido de Ti. Has hablado conmigo de corazón a corazón y me has permitido poseerte. Y como una lámpara brillando sobre mi cabeza, has iluminado mi camino para mostrarme la senda que debía seguir. Bendito seas Tú, mi Señor y mi Dios, desde la eternidad hasta la eternidad. Eres Tú quien me ha provisto. ¿Por qué debo entonces tener el honor de recibir algo en recompensa de Tus propios actos? Cierto, Yo te he provisto de todo, pero los frutos de tu labor han conmovido Mi Cora- zón. Tú Me has servido voluntariamente y con estos preciosos ofrecimientos no puedo más que estar conmovido. Así que déjame ofrecerte un retiro y una peregrinación enMi Cuerpo... ¿Es eso lo que desea Tu Sagrado Corazón? ¡Sí! Sí... ven, tendrás tu descanso en Mi Cuerpo. Olvídate en Mí para extraer tus re- cursos desde Mis Pies hacia arriba. SóloYo y tú, acércate a Mí, tú que Me deseas, y llénate de Mí.Yo te ofreceré ese retiro y esta peregrinación en los jardines de Mi Cuerpo. Te acompañaré a todas partes, y hasta la cá- mara nupcial de Mi Sagrado Corazón, adon- de siempre llevo a Mis elegidos para exha- lar sobre ellos Mis encantos, como un perfume de mirra escogida. Mientras repo- san su cabeza sobre Mi Sagrado Corazón, Yo los refresco con el agua viva de Mi Pe- cho. Y como la concordia entre hermanos y hermanas, como marido y mujer que viven juntos felizmente, nosotros gozaremos de nuestra mutua presencia 4 . Ven, amada Mía, de Mis Pies obtendrás fuerza para que los tuyos no sientan ningu- na carga pesada de llevar. Cuando camines enMis huellas, que serán tu guía para seguir Mis Principios, tu caminar no será estorba- do. Cuando hagas tu peregrinación con Mis Pies, nunca pondrás los pies, mientras cami- nas, en la senda de los malvados, ni andarás por el camino por el que discurre el mal, sino que Mis Pies te conducirán a evitar y dar la espalda a todo mal, y a pasarlo por alto. Haz tu peregrinación con Mis Pies que te lleva- rán a transitar una senda allanada, donde todos los caminos han sido afianzados. No te volverás ni a derecha ni a izquierda, sino que mantendrás tus pies alejados del mal, sin extraviarse lo más mínimo del camino de la Verdad. Y en esta peregrinación, Mi amada gritará a Mis ángeles y a Mis santos: “¡Cuán justo es amarle!” Entonces, te atraeré de nuevo a Mi cámara nupcial para mostrarte cómo cuido de los 1 Al utilizar la palabra ‘ceremonia’Jesús quiere decir ‘mi- sión’. 2 Si 9,17. 3 Quiere decir “maná espiritual”. 4 Empecé a comprender que Jesús quería que estuviera to- talmente a solas con Él por algún tiempo, y por eso no me dejó apalabrar reuniones durante varias semanas. Jesús quiere que todos se retiren en Él de vez en cuando.

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