La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 877 7 de enero de 1997 ¿Señor? Yo Soy. Te he dado la gracia de llamarme y estar en Mi compañía. Por eso, ahora te doy Mi Paz. Estos momentos Me deleitan. Sé prudente y apóyate en Mí. Dime, pequeña, ¿eres feliz por estar Con- migo como lo estás ahora? ¿Cómo podría no estarlo? Yahveh está a mi lado y es bueno conmigo. Tú estás a mi lado, por eso no temo nada. El Espíritu Santo está a mi lado como un sol resplandeciente, y es mi guía y mi seguridad. Yo Te exalto, Dios mío, y Te doy gracias, por todo el bien que me haces. Dichosa tú, que has recibido este don del Padre, don que te ha liberado a ti y a toda tu familia. Está liberando a mucha gente... Per- míteme ahora descansar en ti y tú, amadísima Mía, ven a descansar en Mí. Que nada te dañe, que nada te quite tu paz y tu alegría. Si digo “tu” es porqueYo te he ofrecidoMi Paz como un don, y tambiénMiAlegría. Consér- valas, atesóralas y salvaguárdalas. Ven,Yo y tú, Nosotros, seguiremos restau- rando Mi Casa. Sé prudente.Yo te guardaré. ¿Nosotros?Yo nunca estoy lejos de ti. Dios- está-contigo, y Yo te bendigo. 13 de enero de 1997 (Manila) No dudes jamás deMi Fidelidad. La paz esté contigo. Yo no estoy nunca lejos de ti. Tu Creador es tu lámpara, así que no ten- gas miedo en esta oscuridad. Creada por Mi Amor, para esteMensaje deAmor,Yo te ben- digo.Vassula, Yo, Jesús, estoy contento con tu labor…Permite queMi Mano te revele co- sas aún mayores. Para eso, te pido que Me sigas siendo fiel. Permite que MiVoz sea es- cuchada, para queYo santifique a Mi pueblo con Instrucción. Te he probadoMiAmor,Vassula, Mi elegi- da, revelándote la ternura de Mi Sagrado Corazón.Todo lo que ahora pido de ti es una correspondencia de amor: amor porAmor, co- razón por Corazón. Yo te bendigo conMiTernura. Vete en paz y sé portadora de Mi Palabra. IC. CUADERNO88 26 de enero de 1997 Señor, amo Tu Sagrado Corazón, que me inunda con Su Amor. Sí, como una corriente de agua es el Corazón de mi Rey. Y ahora, mi Rey me dice: “¿Por qué me has tenido esperando tanto tiempo? Las flores ya están a punto de abrirse en la tierra. Hija tan añorada, ¡ven a Mí! ¡Ven a saborear la dulzura de Mi Corazón!” Yo soy tu divino Esposo, que abrió tu oído para que escucharas Mi dulce conver- sación, y encendí en ti un deseo, como una 1997 Cuaderno 88

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=