La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 860 Cuaderno 86 fueras educada por el Poder de Mi Espíritu Santo. Y has crecido enMi Espíritu, has sido formada en Él para que te muevas en Él y te fortalezcas. ¿Ves los favores que te he otor- gado? Si eres valiente en tus conferencias, esta valentía viene de Mi Espíritu. A cambio de todos esos favores que te he dado, Vassiliki, quiero una renovada sumi- sión a Mi Voluntad. Sólo ganarás libertad... Renuevo mis votos a Ti, Señor mío, y me someto a Tu Santa Voluntad, Dios mío. “¡Aleluya! “¡Que el cielo alabe a Yahveh: alabadlo, alturas celestiales, alabadlo, todos Sus ángeles, alabadlo, todos Sus ejércitos! “¡Alabadlo, sol y luna, alabadlo, estrellas lucientes, alabadlo, los más altos cielos! “Que todos alaben el Nombre de Yahveh, a cuya orden fueron creados. “Que la tierra alabe a Yahveh, todos los reyes de la tierra y todas las naciones, todos los príncipes, todos los gobernantes del mundo, jóvenes y doncellas.” 1 Venid todos a alabar a nuestro Señor y haced Su Santa Voluntad. Al someterte a Mi Voluntad, te enviaré por todo el mundo para extenderMisMensajes... Habla y sé Mi Eco y no digas nada más que lo que has aprendido. Yo y tú, nosotros, si- gamos teniendo una conversación de cora- zón a corazón. Ámame. IC. CUADERNO86 22 de octubre de 1996 Señor mío, Vigilante de mi alma, Guardián de mi corazón, Salvación de mi espíritu, ven a quemar en mí, hasta la raíz, todo lo que no seas Tú. Pasa a través de mí para revivir lo que está muerto. Gobernante de Bondad, Justicia e Integridad, ¡Háblame a mí, Tu hija! Hija deMi Iglesia, si tú permaneces obedien- te aMi Iglesia, noMe fallarás... Confiesa tus pecados a menudo, admitiendo que eres una pecadora, a fin de que la Víbora, el padre de lamentira, sea incapaz de engañarte... Con tu arrepentimiento siempre producirás el fruto apropiado: el fruto del amor; así pues, ven y crece en MiAmor... Ven ahora y escribe Mi Mensaje: Yo te digo solemnemente que el hombre que se lanza voluntariamente a los pies de la Bestia, adorándole y aceptando sus reinos del mundo, será arrojado al fuego del infier- no. Quiero que ruegues por esas almas, hija, pues son tan preciosas para Mí como lo eres tú. Mira, hija, aunque sean tus enemigos, debes rezar por ellos para que sean liberados. No se dan cuenta de que, haciéndose ami- gos del mundo, hacen de Mí, su Dios, su enemigo. Por eso Mi Ley, Mis Preceptos y Mi Tradición no les atraen... Cuando fui conducido por el Espíritu al de- sierto para ser tentado por el demonio, y el demonioMemostró desde unamontañamuy alta todos los reinos del mundo, ofreciéndo- melos todos si le adoraba,Yo repliqué: “¡Már- chate, Satanás! Porque las Escrituras dicen: “Sólo al Señor tu Dios adorarás, y sólo a Él servirás”. Hoy, para Mi gran pesar, una enorme po- blación, de todos los países, está siendo arrastrada a adorar a la Bestia, que se ha con- vertido para ellos en su gobernante y su dios, pues han aceptado sus reinos y su lujo. Se 1 Tomado del Sal 148.

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