La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 853 ¡Oh Brillante Ornamento de los Cielos! La grandeza de Tu Nombre me ha liberado, y aguzando mi oído sólo un poco, he recibido, de Tu Boca, Tu Palabra. Y ahora: ¡Canto de alegría a Dios, mi Padre! ¡Grito en triunfo al Ungido, Jesucristo, mi Salvador! ¡Mi Prometido 1 , Deleite de los deleites! Te amo por hacerme Tu amiga. Y ahora, clamo con todo mi corazón: “¡Amén! ¡El celo por anunciar y proclamar Tu Fiel Amor me está quemando! Haré Tu Voluntad y traeré a tantos como pueda a una unión con Tu Unicidad, para que también ellos sean colmados de la absoluta plenitud de Tu Santidad Trinitaria.” Amén. Que tu modo de actuar siga constante en hacer Nuestra Voluntad. En tus días Yo soy la piedra que rechazaron los constructores, sin embargo, Yo soy la piedra angular de la Iglesia. La libertad y el amor se encuentran en Mí y, sin embargo, soy rechazado por tu generación, porque no Me han comprendi- do... Ellos apenas Me consultan... Mira, Yo soy como una tierra fértil. Si siembras tus semillas en Mí, tu cosecha será laVida Eter- na, y el Paraíso será tu hogar. Ven a Mí sin tardar yYo te haré rico, a tra- vés de tu pobreza; fuerte, a través de tu debi- lidad; celoso y fiel, a través de tu miseria; un Altar vivo para Nuestra Santidad Trinitaria, a través de tu nada.Ven a Mí con temor y tem- blor yYo haré de ti un intrépido guerrero de vuestro tiempo, para unirte a San Miguel y su ejército 2 y luchar en la gran batalla de vuestro tiempo. Yo soy una oración incesante en ti, y don- de tú careces,Yo lleno, siempre accesible al pobre y al sencillo.Ven a agarrarme...Ven a poseerme yYo te moldearé enMi Santidad 3 , ofreciéndote Mis Inestimables dones, ha- ciéndote parte de Nosotros 4 y uno en Noso- tros, para ir a reconstruir las ruinas de Nues- tro Santuario. Tú que has venido del desierto, ven a su- mergirte enMis aguas profundas, yMis olas te cubrirán y te refrescarán. No tengas miedo deMí, ¿no has oído, amigoMío, queYo con- vertiré la tierra seca en unmar? Porque desde los cielos derramaré sobre ti Mis dones yMis favores. Igual que los cielos derraman lluvia ante la Presencia de Nuestra Santidad Trini- taria, así derramoYoMi Presencia sobre toda la humanidad. Medita en esto. ¿Nosotros? Sí, para siempre. 2 de agosto de 1996 Te amo, Señor. Daré gracias a Tu Nombre una vez más, porque Tú eres mi Dios, mi Amigo y mi Todo. Te doy gracias por todos Tus misterios, Te doy gracias por la maravilla de Tus Obras, Te doy gracias por Tu Plan de Salvación. ¡Celebremos las acciones de nuestro Rey! Ven,VassulaMía, te doyMi Paz... Sí, porque te he llamado a una vida de paz. He creado al hombre para que reflejeMi Gloria, pues lo he hecho a Mi imagen y semejanza. He creado al hombre para que proclame palabras de sa- biduría y conocimiento. Lo he creado para que obtenga los dones de Mi Espíritu Santo. 1 Alusión a Ef 1,13. 2 Al mismo tiempo oí: “ángeles”. 3 También oí al mismo tiempo: “Divinidad”. 4 La Santísima Trinidad. Cuaderno 85
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=