La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 852 Cuaderno 85 de nuestra herencia, Santo y Bendito sea Tu Nombre. Tú eres la perla preciosa e inestimable. Tú eres el resplandor de nuestra alma, Tú eres el Banquete y nuestra fiesta, Tú eres el Compañero Irresistible de nuestra vida. Tú eres el Trono de los pobres de espíritu, Tú eres el Reino de los reinos, el Imperio de los imperios. Oh Huésped de nuestra alma, ¡Ven a liberarnos! Amén. Hijita Mía 1 , la oración es tu arma, y Yo, Yo puedo sacarte del poder de las tinieblas para colocarte en lo que una vez pensaste de Mí: la Luz Inaccesible y el Tesoro Inalcanzable. De Mi Glorioso Poder, hijita Mía, puedes obtener tu fuerza, tu delicadeza y tu pacien- cia. Puedes obtener perseverancia, y enMí y a través de Mí, puedes llamar: “¡Amén!” Y Yo,ElAmén, el Único Fiel, elTestigoVerda- dero, el OrigenÚltimo de la creación deDios, ¡te escucharé! Como el estampido del true- no, descenderé sobre ti para darte libertad y llevarte a la unión con Nuestra Unidad, lle- nándote de la absoluta plenitud de Nuestra Santidad Trinitaria. ¡Un bautismo de fuego te está llegando, creación! Un bautismo tan ansiado, para ha- cer nuevas todas las cosas, una vez más. Hija, proclama el Reino de Dios y que nadie te lo impida… 2 ¡Pide la Fuente deAguaViva, para que venga sobre ti como un Manantial, para refrescarte! Esperanza de las esperanzas, ¿puedo realmente pedirte que rompas las cadenas de los que están aún encadenados? ¡Pídelo! ¿No has oído que la libertad se en- cuentra enMí? 3 Yo te digo:Vendré sobre quie- nes nunca Me buscaron, aunque sus cora- zones permanecieron como los de los niños. Revelaré Mi poder glorioso incluso a quie- nes nunca Me consultaron. Iré donde no esté proscrito. La hora de seleccionar ha llegado. La hora de revelar las gloriosas riquezas del Reino ha llegado. El tiempo de gracia está sobre voso- tros. Por eso te digo de nuevo: tú, que for- mas parte del Cuerpo de Cristo, ven y aspira a Mis dones a fin de que puedas penetrar plenamente en elMisterio deCristo. Yno seas como los apóstatas que dejaron de buscar lo que es justo. Y a ti, que dices a los que Me invocan 4 : “Esta oración no es de mi dominio”, Yo te pregunto: “¿Es posible que no Me hayas es- cuchado? ¿Es posible que no Me hayas vis- to? ¿Es posible que no Me hayas compren- dido? ¿Tengo que decirte ahora que te estás resistiendo a Mí? Tú pretendes tener cono- cimiento de Mí, pero las cosas que dices y haces no son más que una negación de Mis gracias. 5 La paz esté contigo. Superviviente de esta gran Apostasía, glorifica Nuestro Nombre tres veces Santo y dirígenos alabanzas ínti- mamente. (Entonces, el Espíritu Santo abrió mi boca y la llenó de alabanzas a Dios.) Doy gracias y alabanzas al imponente Señor, tan prodigiosamente grande. ¡Mirad! ¡Aquel que lanza Sus Rayos deslumbrando mis ojos, no es otro que mi Padre! 1 Habla el Espíritu Santo. 2 Creo que esto se dijo así: “Nadie será capaz de impedir que se proclame el Reino”. 3 El Espíritu Santo. 4 Invocando al Espíritu Santo mientras se impone las ma- nos sobre las personas. 5 El Espíritu Santo de Dios se dirigió entonces a mí, una vez más.

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