La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 846 Cuaderno 84 Despliego señales y maravillas, pero de nuevo la tierra deja de apreciar los frutos de Mi granAmor... La furiaMe embarga cuando veo el Santísimo Sacramento de Mi Hijo pi- soteado, cuando sé que todavía, hasta este día, a pesar de vuestra maldad, generación, ¡Mi Hijo daría de nuevo Su Vida por voso- tros, al instante, si fuera necesario! Él 1 abre Su Boca, jadeando de dolor, y Sus Ojos no cesan nunca de derramar lágrimas, decepcionado de los Suyos por permitir que el mal se apodere de ellos. Qué lejos están éstos de laVerdad... y sin embargo... a pesar de toda su iniquidad, Mi Hijo los atiende con amor, porque Su Amor es insondable. Hija, ¿tengo que tolerar esa abominación? 2 Hoy sus cuerpos están condenados a muerte, a menos queYo oiga de su corazón un grito de arrepentimiento. Ven, hija, persevera en tu deber, y haz el bien, y sé Mi Eco.Yo, Yahveh, te bendigo. Mayo de 1996 (Madrid, España.) ¿Señor? Yo Soy. Apóyate en Mí. En Mi Sagrado Corazón, encuentra la Paz queYo te doy. Recuerda,Yo estoy contigo. Hija, no dejes una sola piedra sin remover para que el Padre y Yo no diga- mos un día: “No has intentado hacer todo lo posible”. Favorece sobre todo a aquellos cuyo corazón está tan lejos de Mí como la tierra del cielo. Toma Mi Mano poderosa y no temas. Todos los que quieran oír, oirán. Ven. IC. Ora, ora, ora. No es difícil orar. Vassula, di: “¡Cristo ha resucitado!” Debería decirlo como es la costumbre… 3 ¡Sí!Dilo ahora... (Lo dije.) Yasí lo hice. ¡Deléitame y alábame! Flor, Mi propia hija deMi Iglesia, tuCristo, en verdad, ha resucitado.Ven,Yo te bendigo a ti y a to- dos los que he elegido para que te acompa- ñen. Ellos tendrán su recompensa al final. Mi Padre y Yo bendecimos a esos corazones y les decimos: extended Nuestros Mensajes, que salvan... 23 de mayo de 1996 (Alejandría, Egipto) ¿Señor Mío? Yo Soy. ¡Ah! Estoy muy contento contigo por ha- berme comprendido. HijitaMía, sé consciente de lo feliz que soy cuando todos vosotros Me rezáis a una voz, ofreciéndome vuestro tiempo. Sé consciente de lo feliz que soy cuando tú yYo lo compar- timos todo. Todo lo que pido es Amor. Queridísimas almas, tenedme siempre en mente y, de este modo, seMe glorifica.Acor- daos de que las pequeñas cosas me agradan y se hacen grandes a Mis Ojos. Por tanto, sentíos amados por Mí. Yo y vosotros, vo- sotros yYo, unidos en amor. Yo, Jesús, os bendigo por la hora de ado- ración que Me habéis ofrecido. Recibid Mi Paz. IC. 1 Jesucristo. 2 De la que habló el profeta Daniel. 3 Durante 40 días después de Pascua, los ortodoxos tienen por tradición saludarse unos a otros con: “Cristo ha resu- citado”. La respuesta es: “Verdaderamente ha resucitado”. Jesús quería que yo siguiese esta tradición.

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