La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 845 aprendiendo yYo te amo. Pero hay una cosa que estoy dispuesto a compartir contigo y no voy a privarte de ese conocimiento: pron- to se oiráMiVoz como el estallido de trueno. SeMe oirá decir: “¡Basta! ¡Ya está bien!” La tierra se rajará y todos aquellos que se rebe- laron contra Mí verán caer Mi Mano sobre ellos. Pero, a los portadores de Mi Hijo, Yo los sostendré. Vendré en una tempestad de fuego. Para algunos, esto llegará como una bendición, pero para los que nunca Me han temido, eseDía, aprenderán a temerme... Has- ta el mismo día de hoy, no han aprendido a venerar Mi Nombre y adorarme. Nunca se preguntan a sí mismos si van por el camino recto, ni tampoco piden consejo aMi Espíri- tu. Se han convertido en traficantes que en- tran y salen de Mi Santuario comprando y vendiendo en Nombre deMi Hijo. ¡Oh inclinación perversa, tierra tan profa- nada! ¿Por qué tú 1 , que te consagraste al mi- nisterio de Mi Hijo, te has vuelto contra Él, vendiendo Su Cuerpo y Su Sangre? Regresa al servicio de Mi Hijo y yo haré de ti un pro- digio para las almas, esas mismas almas que tú arrastras contigo a la perdición.Ven a arre- pentirte yYo reviviré tu espíritu e iluminaré tus ojos para que vean la Gloria deMi Espíri- tu, Aquel que te mantendrá donde deberías haber estado desde el principio de tu minis- terio. Ven, acércate a Mí ahora, a fin de que Yo aliente en tu tienda y tú inhales la vida. HijaMía, dile aMi pueblo, dile a ese resto Mío, que hay que intentarlo todo para dismi- nuir Mi ira.Alienta a Mi pueblo, diles que si oran de corazón por la conversión del mun- do,Yo, Yahveh, su Padre Eterno, les recom- pensaré durante toda la eternidad. “Puesto que lamisericordia y la iraMe pertenecen por igual, a Mí, que soy poderoso para perdonar y para descargar la ira, grande es Mi Miseri- cordia, pero igual de grande es Mi severi- dad” 2 . Miro hoy a la tierra y deseo no haberlo he- cho nunca... ¡Mis Ojos ven lo que nunca quise ver y Mis Oídos oyen lo que siempre temí oír! Mi Corazón, como Padre, se hunde en la aflicción. Hice al hombre aMi Imagen y semejanza, sin embargo se han degradado a sí mismos, y hoy ¡tantos de ellos se aseme- jan a la Bestia! ¡Su corazón está lleno de luju- ria, anarquía, arrogancia y perversión! Su boca está acostumbrada a gritar palabras abusivas en público y en privado. Juran ante todo el cielo luchar contra Mí y contra Mi Hijo... Ah... Hacen todo lo que detesta Mi Corazón. Muy a menudoMi Mano se tiende hacia Mi Copa, que está rebosando de Mi Justicia... (Más tarde:) Dime, hija, te llamo desde lo alto, no te llamo para asustarte sino para aconsejarte.Te amo... escribe: (Continuación del mensaje) Hoy, Satanás, ha extendido su mano hasta alcanzar a las almas sacerdotales. Un espíritu de letargo y de malinterpretación se cierne sobre los que él ha tocado 3 . Éstos elevan el Cuerpo de Mi Hijo sin fe en su interior, sin auténtica alabanza y durante todo el día distorsionan Mis Palabras y la Tradición de la Iglesia. ¿Cómo puedo guardar silencio cuando veo cómo se han convertido estos sacerdotes en presa de Satanás? ¿Cómo pue- do dejar de avisaros a todos acerca de sus movimientos? ¿Han de quedar éstos impu- nes por un crimen así? Ayúdanos en esta hora de crisis... Yo, por Mi parte, he abierto los cielos para ayudaros. Estoy derramandoMi Espíritu so- bre aquellos que Le invocan para que venga a aconsejarlos. Pero en cuanto abro las puer- tas del cielo y hago llover Mis dones sobre la humanidad, yutilizo también los vientos como mensajeros, la tierra rechaza Mis dones y a Mis mensajeros, mancillando a ambos. 1 Almas consagradas que han apostatado. 2 Si 16,11-12. 3 Tentado. Cuaderno 84
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=