La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 84 Sí, Me encanta haber prevalecido y conquis- tado tu amor. CuandoMi Llama envuelva tu corazón por completo, nunca jamás te sepa- rarás de Mí. Serás Mi esposa en el Cielo. Te he creado para Mí. Pero, entonces, ¿por qué estoy aquí? No lo comprendo. No, no lo puedes comprender, Vassula, pero un día lo harás. El tiempo se convierte en un rival para Mí cuandomiras tu reloj mientras estoy contigo. (Le había ofendido porque había mirado el reloj.) Ven, hijaMía, tomaMi Mano y vamos.Ven- ga, ¡tenemos tanto trabajo! ¿Este trabajo o el otro (quehaceres domés- ticos)? Ambos. Hija, adondequiera que vayas, Yo estoy 1 . Altar, Mi Llama deberá permanecer encendida para siempre.Aniquílate enMí. 26 de mayo de 1987 Jesús, una amiga mía me ha dicho: “Nunca vemos a Jesús alegre ni ofreciéndonos una gran sonrisa en ninguna de las imágenes que Le representan, ¿por qué?” Le dije que yo te he visto feliz muchas veces y que no olvidaré aquella amplia sonrisa que me dedicaste aquella mañana, cuando me di- jiste que habías descansado en mi corazón. Todo Tu rostro sonreía. Vassula,Yo sonrío en las almas puras. Sonrío y Me deleito en los hombres humildes, Me deleito en los hombres santos. Jesús, Dios mío, no comprendo por qué amo a alguien que nunca he visto ni me he en- contrado en mi mismo estado físico. ¿Cómo y por qué Te amo? ¡AhVassula!Amarme... todo lo que viene de Mí esAmor.Yo te he creado para amarme, te he creado por Amor, tu alma tiene sed de amor. Pero, ¡qué pocos son los que comprenden y aceptan esta gracia! 27 de mayo de 1987 Toda Tu enseñanza es fácil de comprender, Señor: no es un lenguaje complicado. Lo pomposoMe cansa.Aprende a ser humil- de, sencilla, modesta, ¡igual queYo!. Vassula, si quieres queYo sea tu Padre, te trataré como a Mi hija; si quieres que sea tu Esposo, te trataré como a Mi esposa; si te rebelas contra Mí, te trataré como un Juez. Yo soy tu Salvador, prefiéreme por encima de todo y de todos. No Me niegues jamás. Ven a menudo a beberme y comerme.YoMe de- leito en ti. 28 de mayo de 1987 Señor, ¿dijiste que me quieres como Tu vícti- ma? Vassula, sí, sé Mi víctima. Dios mío, realmente no sé muy bien lo que significa ser víctima. Puede variar, pero entiendo que conlleva sufrimiento de algu- na clase. Puesto que me pides que sea una víctima para Ti, que así sea. Pero para ser una víctima para Dios, hay que tener algún valor para que pueda darle gloria. Como sé que soy una mota de polvo, escogida por ser la más miserable, ¿que clase de sacrifi- cio iba a resultar? Incluso para ser víctima para Dios, hay que ofrecerse en un estado que Le honre: que la “víctima” sea de cier- ta estima para que sea digna de ofrecerse y honrar a Dios. Aun eso, Dios mío, soy inca- 1 Sentía un anhelo de Dios como nunca antes. Estoy se- dienta de Dios. Cuaderno 12

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=