La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 820 Cuaderno 81 tu mente se asemeje a la mente de Mi Hijo, Jesucristo. Después, plenamente en la Ver- dad, tu espíritu alcanzará la plenitud del Mis- mo Cristo, revelándote que la Iglesia, que es SuCuerpo en la tierra, llena la creación entera. ¡Oh, qué Consejo no te daríaYo! Tu obje- tivo debe ser permanecer en la Verdad. Para ello tu espíritu debe estar dedicado a la San- tísima Trinidad. Mi Espíritu de Consejo te ayudará a vivir una vida santa, porque tu única alegría será respetar Mi Ley, que es bendita y tres veces Santa. Él aconsejará a tu espíritu que se vuelva como un niño inocen- te, para correr hacia Mí y tener entonces una conversación de corazón a corazón, sinmos- trarme desconfianza.YYo te contaré también como uno de Mis hijos que reflejanMi Ima- gen. La luz de tus ojos será entonces la Luz de Mi Hijo Jesucristo, y se te asignará un lu- gar entre los santos. Encuéntrame en la sencillez de corazón y ancla tu corazón en la santidad, la integridad y el amor. Ten sed deMí, tu Dios, y las barre- ras para llegar aMí se romperán con tu amor. Ante tu vista aparecerá entonces Aquel por quien languidecía tu alma, más querido para ti que todas las riquezas del mundo y que tu propia vida, el Bendito yGobernador de todo, el Único, Trinitario y sin embargo Uno en la unidad de esencia, el Irresistible y Glorioso, el Incomparable, para acogerte en Su Reino. PideMi Espíritu de Consejo para que no te desvíes de la Verdad. Empéñate en obtener deMi Espíritu de Fortaleza la fuerza necesa- ria para poder resistir las tentaciones que te lleguen, y para vencer con ánimo y equilibrio cualquier obstáculo que pueda privarte de Mi Luz Imperecedera. Pide a Mi Espíritu de Fortaleza que te dé un corazón de guerrero, para luchar en la buena lucha de la fe y la jus- ticia, y unirte a la batalla espiritual de Mis Arcángeles Miguel y Rafael, predominantes en fuerza y valentía, Guerreros de Justicia, que observan a través de la luz de Mi Espíri- tu Santo cada aspecto del comportamiento humano. ¡Abre tu boca y pide! Aquel que vive por siempre y creó todo el universo te dice: abre la boca, pide y te escucharé. El día de la visitación está al alcance de la mano. Humí- llate y pideMi Espíritu de Fortaleza para que te dé vigor y fuerza para llevar tu cruz con dignidad y fervor, de modo que, a través de tus sufrimientos y tu generosidad, te asocies al triunfo de Mi Hijo Jesucristo. Confía y ven a pedir aNuestra SantidadTri- nitaria el Espíritu de Conocimiento. El Cono- cimiento de cómo poseerme aMí, tu Dios; el Conocimiento de acercarte a Mí con pasos como los de Mis ángeles. Si vuestras tierras están en llamas es porque tenéis tan poco conocimiento de quién SoyYo. Sí, la maldad quema como el fuego. ¡Ven! Tú que andas errante, dando vuel- tas sin meta, y que se te ve tan desnudo y lastimoso, ven a Mí y pídeme, con una sim- ple palabra, el Espíritu de Conocimiento yYo te lo enviaré. Y cuando Él llegue, te mostrará cómo habías dejado de existir nada más na- cer… Pues, aunque parecías existir, estabas muerto hacía tiempo, y el hedor de tu muerte había llegado aMi nariz. Mi Espíritu te enseñará a conocerte a ti mis- mo y a escuchar Mis Llamadas.Y, cuando lo hagas, una luz brillará en tu interior revelán- dome a Mí, tu Dios Trino y Uno, en toda Mi Gloria, amando a los hombres, Incomparable, Justo y Santo. ¿Cómo es posible que tan pocos pidan Mi Espíritu de Piedad? ¿Acaso os lo impide el orgullo de vuestro corazón? ¿Habéis inten- tado comprender alguna vez cómo os movéis y cómo se mueve todo lo creado enMi Espí- ritu tres veces Santo? Si buscáis Mi Espíritu de Piedad, quedaréis libres para servirme de un modo nuevo y espiritual, renunciando a vuestro espíritu de letargo, que ha acampa- do en vosotros creando un abismo entre vo- sotros y Yo. ¡Cómo has tardado tanto en pedir el Espí- ritu de Piedad, para que te enseñe el conoci- miento de todas las cosas santas, y que la piedad es más fuerte en la sumisión, en la humildad y en la renuncia! ¡Pide! Pide y en- viaréMi Espíritu desde lo alto para que vaya a descansar en ti, de modo que en adelante te conviertas en la delicia de Mis Ojos y en la llama de los Ojos deMi Hijo, en la luz estelar
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=