La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 817 tas acusaciones contra sangre inocente ¿sa- bes? Lo que han hecho Conmigo te lo harán a ti, pero dentro de la medida que tu alma pueda soportar. Continuará la burla, anunciando por todas partes, a son de trompeta, que eres una falsa profeta, como cuando Mis guardias se burlaron de Mí, pegándome, tapándome los ojos y golpeándome uno tras otro, diciéndo- me: “Hazte el profeta: ¿quién te ha golpea- do?”.Aparecerás como perdedora a los ojos del mundo, comoYo, tu Señor, aparecí enMi Cruz. Todas estas cosas te sucederán, para que las palabras del Padre se cumplan. Yo soy la Resurrección y suscitaré todo lo que he escrito a través de tu mano, para que todos puedan creer que “La VerdaderaVida en Dios” no fue escrita por la carne sino por el Espíritu de Gracia. No deberías sentir os- curidad ni aflicción, porque te he escondido en Mi Sagrado Corazón. Mi pequeña alma, permite que se oigaMiVozMajestuosa, y no te asustes por el ruido que hay a tu alrede- dor. Los Labios de Mi Padre desbordan de fu- ria por los pecadores impenitentes, y su ira se manifestará con un destello fulgurante de fuego devorador, como lo anunció, no hace mucho, por medio de tuMadre, a lamensaje- ra deAkita 1 .Al final la tierra abrirá sus oídos y su corazón para que brote la salvación, y Yo triunfaré junto con el Inmaculado Cora- zón de tu Madre y Mía. Vaso deMis angustias, te daré la fuerza su- ficiente para cumplir tumisión con una digni- dad que Me glorificará. Mi Amor por ti te cubre, por lo tanto no tengas miedo, “lo tedhal.” Yo, Jesucristo, estoy contigo ahora y siem- pre. 15 de noviembre de 1995 Las escrituras dicen: “El oído es un juez de palabras, igual que el paladar puede distinguir un alimento de otro.” 2 ¿Cómo es posible que no hayan descubierto Tu Voz? ¿Cómo es posible que Tu Alimento no les resulte preciado o sabroso? ¿Cómo es posible que las Escrituras sean rechazadas en mi caso? Cuando los judíos Te acusaron, Jesús, y no creyeron que estabas enviado por Dios, y que eres el Hijo de Dios y Dios Tú Mismo, les dijiste: “He hecho muchas buenas obras que habéis podido ver, obras de Mi Padre. ¿Por cuál de ellas me apedreáis? Si no hago las obras de Mi Padre no hay por qué creerme, pero si las hago, aunque os neguéis a creer en Mí, al menos creed en las obras que hago.” ¿Por qué entonces, Señor, no miran las obras hechas en Tu Nombre? ¿acaso no atestiguan ellas por mí? La paz esté contigo. El Amor está contigo. ¿Me puedes obedecer al pie de la letra? De- seo que esta prueba no te haga perderMi Paz. Yo soy el Autor de este Mensaje, por lo tanto no cedas. Yo te socorreré. ¿Es que no puedo ponerte a prueba a ti y a todos los demás? ¿Es que no puedo fortalecerte por medio de las pruebas? (Vassula, te enviaré a un ángel para consolarte...). Me gritas: “Se- ñor, estoy malherida” pero,Vassula,Yo tam- bién... Gritas: “Señor, me tratan brutalmente”, yYo te estoy diciendo que a Mí también. Mi escogida ha sido golpeada desde el in- terior de Mi Casa y ha sido para que se cum- pliera loque el Padre te dijo…Yahora te digo que si cualquier alma sacerdotal se declara 1 En el Japón, la Hermana Inés. 2 Jb. 34,3. ΙΧθΥΣ Cuaderno 81
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