La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 80 marido o mis amigos. Era como si Él me ti- rara de un brazo y los demás 1 del otro.) ¿Jesús? Yo soy. Tener fe también es una gracia, bienamada. Háblame, Yo soy tu Esposo. (Le dije una cosa. Él me contestó.) Déjame hacer de ti lo que quiera.Vassula,Yo soy Dios y a estas alturas deberías haber comprendido que, al haberte elevado hasta Mí, al haberte enseñado a amarme y al permi- tir que te encuentres conmigo de este modo, quiero una cosa de ti. Aprendiste a escribir por la gracia que te di. Esta gracia te fue concedida para queYo pudiera servirme de ti. Te he concedido nu- merosas gracias para que puedas glorifi- carme. Te he unido a Mí, te he tomado como Mi esposa.Ahora,Yo y tú somos uno, ¿no lo ves más claro, hijaMía? Os amo a todos, yMe he aproximado a ti para Mis propios intereses. Dios mío. Yo Soy. (Le recordé una cosa.) Vassula,Yo consigo siempre Mis fines. Lo sé, lo sé. Pero quisiera que me lo dijeras con más claridad. Hija, te amo mucho más de lo que puedas comprender. Sé que eres inefablemente dé- bil. Sé que sinMí eres totalmente insuficien- te, incapaz de moverte. No te preocupes,Yo te levantaré como un padre levantaría a su hijo inválido, te cuidaré, te proveeré, me ocu- paré de que todas Mis Obras se realicen. Acuérdate, te he formado para que seas Mi mensajera. No dejaré que te vayas sin haber realizado tu misión. Te amo. Ámame a Mí y sólo a Mí. No quiero rivales; adórame, por- que soy tu Dios. Vassula, prestar atención a tu Dios es ser- virle: sírveme.Ven, sé uno conmigo.Te acep- to con tu ignorancia, hijaMía. Realmente, ten- go aMi alrededor servidores leales. Ellos son los muy amados de Mi Alma. Son de gran estima a Mis ojos.Yo les confío Mis Obras; ellos honran Mi Nombre, sirviéndome con fervor, adorándome, inmolando su alma por Mí y, con gran delicadeza, bendicenMi Pala- bra. Los amo y los contemplo amorosamen- te. No retengas tu pregunta... ¿Por qué me escogiste, puesto que no sirvo para nada y sólo causo... 2 La miseria Me atrae. En conjunto tú no eres nada, ¡nada de nada! Pero, al ser nada,Yo soy todo lo que tú no eres, porque, ¿qué tengo como rival? No encuentro rival en tu interior, porque tú no eres nada. ¡Tal es Mi delicia en ti, hijaMía! No lo puedo entender. No, no lo puedes entender, pero ¿importa eso? ¿Importa eso realmente?Yo soy el So- berano de toda la Creación, sois todos Míos. Y tú, pequeña, tú que no tienes el menor inte- rés, Me atraes. La pequeñez atrae Mi aten- ción, la nada Me embelesa 3 . Vassula, un día comprenderás plenamente Mis palabras. Si me sirvieras, Yo no revelaría en ti nada más que pasión. Pasión... Sí, pasión. ¿Quieres... (Yo, por debilidad, le impedí escribir Su pregunta, levantando mi mano del cuader- no. Pero la oí... Nada puede impedir que Él me haga oír lo que quiere decir.) 1 El mundo. 2 No me dejó terminar. 3 Nunca en mi vida había oído esa palabra antes. Cuaderno 12
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=