La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 799 entendido, cosas que superan la mente de la humanidad, entrando en lo impenetrable y lo imperecedero, alcanzando las profundidades de Dios. Por tanto, no seas como los eruditos y los filósofos de tu tiempo, que justifican su filo- sofía al modo de su propio espíritu raciona- lista. La carne y la sangre no pueden revelar lo que viene del Espíritu.Yo puedo ofrecerte Mi Reino, y Mi Espíritu puede conducir tus pasos hastaMi Reino.Ven, pues, y hereda lo que dura para siempre, permitiendo que Mi Espíritu de Entendimiento ilumine tumente y tu cuerpo con Su Luz Divina, permitiéndole alentar tu alma hacia la intimidad que desea- mos de ti con Nosotros 1 . Hijos Míos, hijas Mías, venid a Nosotros en vuestro silencio, para obtener los dones que os podemos ofrecer. Nuestro Nombre es tres veces santo. No sigáis una filosofía ba- sada en la mente del hombre, porque la víbo- ra anidará en vosotros. En vez de ello, venid a Nosotros para obtener los Dones del Espí- ritu, que puede transfigurar vuestra alma en Nuestro Cielo. Pedidnos de corazón y obten- dréis. Reconocednos en Nuestra Santidad Trinitaria y seréis llamados “ Hijo Nuestro, de Nosotros”, pues haremos de vuestra alma un vivo retrato de Nuestra Santidad, una ima- gen visible del Invisible, una atracción por todas las cosas sagradas que os han sido ma- nifestadas para vuestra salvación desde el principio del Tiempo. Escucha y comprende: ¿Quieres ser allega- do del Espíritu Santo de Consejo y asegurar- te de que ganarás el Cielo? Reconócenos en Nuestra Santidad Trinitaria y serás elevado por Nuestros ángeles para descubrir aAquél- que-es. Pide consejo y serás aconsejado para hacer el bien todos los días de tu vida. El Reino está preparado para ti que haces el bien.Aprende a devolver el mal con amor. Conoces los Mandamientos, y también sa- bes que de los dos principales penden toda la Ley y los profetas. No tienes que ser rico para entrar en Mi Reino, ni tampoco sabio. Mi Reino se da a los pobres de espíritu y a los que gritan: “Dios, tenmisericordia de mí, pecador”. Mi Reino se da a simples niños y a los humildes que saben clamar “¡Abba!”. Buscadme a Mí, vuestro Señor, Yo soy Amor. Buscad el Amor, todos vosotros, los humildes de la tierra, que obedecéis Mis Mandamientos. PedidMi Espíritu de Conse- jo, para que os haga desear la integridad, la humildad, la lealtad y la bondad, a fin de que no os falle el paso y hagáis el mal. Infaliblemente, Mi Espíritu de Consejo te dará a conocer Su Ley y te aconsejará, dicien- do: “No iguales a nadie con Dios; sirve la causa de la justicia; levanta al oprimido; no hagas daño a nadie, sino amaos y ayudaos mutuamente; no aflijas ni hostigues a la viu- da o muestres dureza con el huérfano; prac- tica la bondad y no seas como los villanos y losmalvados que pierden sus almas arruinan- do al desvalido; no te rebeles nunca contra tu Dios, antes bien, inclina tu cabeza y dobla tu rodilla ante Su Santa Presencia; no susti- tuyas nunca Su Sacrificio Perpetuo, ni siquie- ra por todos los reinos del mundo y su es- plendor.” Estate alerta a estos consejos y emitirás fra- gancia, y tu felicidad será como un río divi- diéndose en varios riachuelos, anunciando y aconsejando a otros a buscar el Reino de los Cielos y la gloria de Nuestra Santidad Trinitaria, que puede adornar tu espíritu con Nuestro Esplendor para siempre jamás. ¿Acaso no tengo Yo fuerza para salvar? Yo bendigo y salvo con una palabra. Por tanto, no te quedes desvalido. Yo te puedo dar Mi Espíritu de Fortaleza. No sólo se da a Mis ángeles sino también a ti. Abre tu co- razón y escucha. Pide y se te dará. Puedo hacerte predicar Mi Palabra y Mi Tradición, tres veces bendita, al máximo de tu capaci- dad, por el poder de Mi Espíritu de Fortale- za. Dichoso tú, que obtendrás Mi Don 2 y, por medio de este Don, conseguirás fuerza para vivir en obediencia a la fe, con rectitud, alegría y paz. Por tanto, no te quedes desva- lido ni tengas miedo. Yo te digo: no temas los improperios de los hombres, ni desfallez- 1 La forma plural representa a la Santínsima Trinidad . 2 El Espíritu Santo de Fortaleza. Cuaderno 79

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=