La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 794 Cuaderno 79 casa 1 y el Señor los cimientos de vuestra casa... Yahora, hija delAltísimo, un consejo: per- manece enraizada enDios, en SuAmor, y nin- gún ataque podrá sacudirte. Sigue unida a la Santísima Trinidad y zarandearás a tus acusadores con tu firme resistencia a las ten- taciones. Permanece en la Santísima Trinidad y tendrás en ti la fuerza necesaria para esta batalla, para resistir hasta el final, sin ceder nunca. Obtendrás gracia suficiente del mis- mo poder glorioso de Dios, de manera que cumplas tu misión. Todo se hará en perfecta armonía, y aprenderás a soportar tus prue- bas con sorprendente alegría. Gloria a Él que está derramando sobre ti Sus Gracias para mantenerte en Su Luz, Su Misericordia para sustentar Su Justicia, Su Fuerza para hacerte vivir de acuerdo con Sus Mandamientos.Yahveh es justo y bueno, lle- no de piedad para sus hijos, fiel y veraz siem- pre, y ofrece pródigamente Sus dones y com- parte Sus Tesoros, atrayendo a cada alma a Su Corazón. No tengas miedo, Yahveh-está-contigo. SanMiguel, Arcángel de Dios, Yahveh. 29 de mayo de 1995 (Tierra Santa – Galilea) (Avanzada la noche, en Galilea.) Dije: “Iré al territorio de mi Señor y buscaré Su Rostro”. Mi corazón ha dicho de Ti: “Busca Su Rostro y disfruta la dulzura de Su sonrisa, responde a Su Llamada, responde a Su Llamada para ir a Su Tierra.” ¡Mi Señor y Rey! ¡Alegría de mi corazón, Primavera de mi alma, mi corazón exulta en Tu Presencia y mi alma se goza en Tu Amor abundante! Mi único Amor, ven a desplegar Tu maravillosa bondad en esta atormentada nación. Tu Presencia les traerá Esperanza. Se sabe que Tus Ojos están fijos en lo que es justo y Tu juicio es verdadero. Alegría de mi corazón, ¿estás aquí o Te estás escondiendo de mí? ¿Estás escuchando este ruego más débil que nunca? VassulaMía, ¿sabes queMis Ojos nunca han dejado de seguirte desde el momento en que naciste?Yo Estoy todo [¡sí!] 2 el tiempo con- tigo y [¡sí!]¡presente!... 3 Vamos, sólo una pe- queña oración 4 , di: “Bendito sea Tu Nombre, ¡oh Tú que oyes mi plegaria! Bendito seas Tú, mi Señor que sacaste mi alma de la fosa, Me has mirado desde las alturas y has humilladomi alma (desde el vientre de mi madre, con el ayuno) 5 Bendita sea Tu Benevolencia que me atrajo a Tu Corazón para salvarme y liberarme. Oh, Dios, Tú eres mi salvación, mis riquezas, mi visión ymi vida. Tú, que diariamente encantas mi alma y alegras mi corazón con Tu Presencia, 2 Él me pidió que subrayara esta palabra tres veces para enfatizarla. Jesús estaba realmente acentuando Sus Pala- bras. 3 Un breve silencio. 4 El modo con que Jesús dijo: “Vamos, sólo una pequeña oración”, fue una de Sus típicas formas de expresión. Des- pués de un breve silencio para cambiar de tono y actitud, prosiguió rápidamente como si tuviéramos que darnos pri- sa, y al mismo tiempo tratándome como a un niño débil y adoptando una actitud paternal. 5 (Esta frase es sólo para mí.) 1 La palabra ‘casa’ se puede entender como ‘alma’. “En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran Príncipe, que defien- de a los hijos de tu pueblo...” (Dn 12,1).
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=