La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 779 Y ahora Te deleitas en tenerme donde la luz misma es igual a la profundidad de la noche. Escucha, corderoMío: ¡Decirte ahora que te descargaré 1 de Mi Cruz, que tan generosa- menteMe pediste compartir Conmigo, sería una completa locura por Mi parte! Las prue- bas que estás soportando por Mí no son ma- yores que las que tiene cualquiera... No pier- das el ánimo, hija, y no te atrevas a decir: “¿Es que no tiene comprensiónAquel que evalúa el corazón?”. Mi Sabiduría no puede ser ex- plorada por los hombres. ¡Mira! Tu carrera no se ha terminado. Des- pués de todo, ¿no has oído con qué deses- peración los prisioneros del Hades 2 llaman a tu puerta? 3 ¿No te he enseñado Yo para que tu corazón entienda tumisión? ¡Vassula! ¿No has oído tú sus gemidos? Atormentadas en la noche, esas almas se lanzan a tu puerta en busca de ayuda 4 . Tú eres débil y ahora vaci- las... no Me decepciones... En tiempo de hambre vine a ti para alimen- tarte y, de nuevo, en el momento de la muer- te, te salvaré.Así que hazme feliz y permíte- me utilizarte para Mis Intereses. Ámame y que tu amor por Mí aumente para que los parásitos no cubran nunca tu carne. Au- menta tus oraciones y ofrécelas por Mis in- tenciones. Yo nunca te ocultaré Mi Rostro, jamás 5 . Fruto de Mi Amor, Flor de Mi Corona de Espinas, Capullo de Mi Iglesia, que no te intimiden Mis Clavos.Alumna-de-Mi-Con- sejo, ¿no sabes que la humillación y la calum- nia te santifican? ¿Has olvidado que te he considerado como una de Mis hijas de Mi Iglesia? ¿Qué hay más deseable que estar vinculado a Mi Sangre?YoMismo te he ele- gido para que seas Mi portavoz en muchas naciones, y te enseño Mis Escritos Sagra- dos 6 , vertiendo en tu boca Mi Conocimien- to, como miel que gotea del panal. Mi Cono- cimiento es dulce, pero también amargo 7 . Dulce porque estoy anunciando Mi triunfo glorioso conMi pueblo, y amargo por causa de esa dolorosa apostasía de Mi Iglesia que precede aMi victoria… ¡Ahh 8 , generación! La hora de la oscuri- dad está sobre ti ahora que te has embarca- do en el barco de la muerte: te conducirá a la muerte. La señal de peligro se te dio hace ahora cerca de diez años 9 . Ha estado reso- nando en tu oído cerca de diez años, pero has estado huyendo de Mi Voz, clamando atronadora todo esto, mientras que... los ex- tranjeros han estado más atentos y sensibles a MiVoz que tú, tú 10 que invocasMi Nombre diariamente yMe elevas cada día. ¡Si tan solo pudieras escuchar, si tan solo tú, que te es- tásmuriendo, vierasMi auxilio salvador! Pero un velo de sombra cuelga delante de tus ojos... ¡Ah 11 , si tan sólo supieras lo totalmen- te muerto que estás y cómo el resto de voso- tros os habéis convertido en cavadores de vuestras propias tumbas...! Dar testimonio contra Mi Espíritu Santo y tratar de ocultar Mis Obras, que son para Mi Gloria, os con- ducirá a los fuegos eternos. Yo te digo, hija, que Mi dolor es insonda- ble. Por lo tanto permíteme, hija, compartirMi Cruz contigo, y permíteme seguir cultivándo- te hasta el final. Vuelve tus ojos hacia Mí y nunca Me pierdas de vista. Te prometo que cumpliré tu misión contigo. Evita cualquier tendencia a la administración, ¡pues tal ha sido la verdadera causa de este peligroso 1 La palabra ‘descargar’ tiene aquí un doble sentido. Pri- mero, ‘aliviar’. Segundo, ‘carga’ significa también ‘orá- culo’, en hebreo (‘Massa’). Por tanto, el segundo sentido aquí es: “Decirte ahora que cesaré de darte oráculos (profe- cías), etc.”. Ver Jr 23,33-40. 2 El Purgatorio. 3 Varias veces, entre las 4 y las 4:30 de la madrugada, los golpes de las almas casi echaron abajo la puerta de mi dormitorio. 4 Se les ayuda con oraciones. 5 Jesús dijo estas palabras con mucha solemnidad. 6 La Santa Biblia. 7 Alusión a Ap 10,8-11. 8 Esto fue un suspiro profundo y doloroso de Nuestro Se- ñor. 9 EsteMensaje celebrará su décimo aniversario en noviem- bre de 1995. 10 Yo entendí: los sacerdotes. Muchos se niegan a creer en los carismas proféticos que podrían ayudar a la Iglesia, y de hecho se convierten en perseguidores del Espíritu Santo que es quien otorga tales carismas. 11 Otro suspiro profundo. Cuaderno 77

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=