La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 774 Cuaderno 77 tienes la Victoria, y que la Muerte ha sido devorada por la Vida. ¡Oh, Salvador, tan ansioso de salvar y fortalecer! Tu benevolencia me visitó en la noche, en la noche de mi corazón, para cantar un Festival, resucitando un cadáver. Pusiste todo Tu Corazón en Tu cántico por amor hacia todos nosotros e hiciste de mí un Arpa ante Tu Altar... ¡Que la música suene para nuestro Rey, que resuene! ¡Que la música fluya hasta los confines de la tierra y vibre en cada barranco, en cada montaña y en cada valle! ¡Alaba siempreMiNombre como ahora! Para que se alegre tu únicoAmor. Vassula, fortalece Mi Iglesia yYo fortale- ceré tu fe y tu alma. ¡Lo poco queMe dasMe complace, lo más grande que Me das Me deleita! Mi Padre nunca te falla, Él siempre viene en tu auxilio 1 .Yo estoy siempre conti- go… No olvides que soy polvo y que, con una ráfaga de viento, desaparezco. Las Aguas de Tu Pecho caen en cascada por las montañas y llegan a los valles 2 . Tú estás suministrando agua a todos los que están sedientos, y me envías a través de las colinas, a todas las naciones, para clamar: “Sólo de Dios viene la victoria y la fuerza.” No os abatáis más por la sed, despertad vuestros recuerdos y haced memoria, vosotros todos que yacéis en el polvo, porque vuestro Rocío no está fuera de alcance. ¡Habéis olvidado quién os ha hecho, pero, si bebéis, recuperaréis vuestra memoria! 3 “Oh, venid a buscar agua todos los que estáis sedientos. Aunque no tengáis dinero, ¡venid!...” 4 YYo diré: escucha, y tu alma vivirá... Y ahora, Salvador mío, Tú que eres el primero en mi vida, perdona mi miseria y mis fallos. Bienamada,Yo te amo de todos modos. Disuelve la bruma a mi alrededor, Tesoro Inagotable, Tres veces Santo, Luz de estrellas en mi Noche, Vaso de mi alma, Columna de Fuego abrasador, no me dejes aprisionada en la oscuridad. Retumbo de Trueno, 5 revive mi alma y otórgame Instrucción y Corrección. Mi compañía yMi amistad te enseñarán con simplicidad. Toma Mi Mano y juntos conti- nuaremos por el camino que he preparado para ti, a fin de llevarte a la perfección. 1 Yo misma había notado esto también. Dios Padre es el primero que corre a consolarme. Un día, bajo una fuerte persecución, caí de rodillas pidiendo a gritos ayuda a Je- sús. Escribí mi queja (utilizando mi carisma) y, en lugar de responder Jesús, Dios Padre corrió a mí y me consoló, prometiéndome que al día siguiente “se arreglará”. Su Pa- labra se llevó a efecto como Él había dicho. Sé que el Padre tiene una debilidad por mí, pero yo también la tengo por Él. 2 Una efusión del Espíritu Santo. 3 Jesús me ayudó con Su Espíritu a escribir lo que he escri- to. 4 Is 55,1. 5 LaVoz de Dios es como el retumbo del trueno: “UnaVoz vino del Cielo, ‘Le he glorificado y de nuevo le glorifica- ré’. La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno.” (Jn 12,28-29)

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