La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 771 de compasión. He estado hablando peromuy pocos escuchan, llamo 1 y nadie parece oír. ¿Qué debo hacer si nadie escucha? Hija, os he estado hablando de Esperanza a todos vosotros. Sin embargo, cuando hablo hoy –que es la Esperanza que estabais todos an- helando– nadamás recibirMi Palabra, la ocul- tan. La semilla de Esperanza que siembro, se la llevan y la esconden... Hablo y espero una respuesta, pero Mi Palabra no se toma aún en consideración. Yo soy la Esperanza de los corazones sin fe, pero, al mismo tiempo, soy laEspada que atraviesa los corazones. Tantos tienen ham- bre deMi Palabra… 2 Pero, ¿por qué los hom- bres ocultan los tesoros que estoy derraman- do sobre ellos? Si MiAlma está inundada de dolor es porque Mi Copa de Justicia está ahora llena a rebosar, desbordándose sobre Mis Manos que están preparadas para gol- pear y aplicar el látigo a esta generación sin fe, como nunca antes… Luego, como soy Padre, con compasión y ternura curaré las heridas que habré causado con las mismas Manos que os golpearán. Ésta es la gran Es- peranza que Me estáis pidiendo. Vendré a llevar a todos a casa y a curarles las heridas. Puesto que soy Padre, atenderé a Mis hijos heridos, atenderé sus necesida- des, entonces sabrán que desde el principio eran Míos y que Yo Soy el que Soy es Padre y Señor. Haré que sus labios aclamen: “Bendito es nuestro Señor”. Y una vez más proclamarán el Reino de los Cielos. Lo proclamarán como nunca antes, pues Yo les daré un corazón nuevo... Por tanto, no os sorprenda que en esos últimos días los hombres sean arrogan- tes y se traicionen unos a otros, no os sor- prenda la multitud de falsos profetas que aparecerán, ni la propagación de errores, ni la distorsión que esos falsos maestros hagan de las Escrituras. No, no te sorprenda, hijita Mía, que los hombres se mofen de ti ahora, cuando sigues diciendo: “Creo en Mi Padre del Cielo; creo en un solo Dios, Padre de todos; creo en la gloriosa y viva Presencia de SuAmadísimo Hijo en la Eucaristía; creo en Jesucristo con- cebido por el Espíritu Santo y nacido de la VirgenMaría”. No, hija, ellos no creen en la Resurrección de Mi Hijo, ni en Su Divinidad...Yo te digo: estate en paz enmedio del furor y permanece enMi Paz en medio de las tribulaciones. Di- funde Mi Paz. No permitas jamás que tu co- razón se perturbe por la crueldad de los hom- bres...Yo estoy contigo aunque no Me veas, hijita Mía,Yo estoy contigo. Mi Hijo está ya en el camino por el que Él se marchó, para estar entre vosotros.Así que ¡ánimo! Ánimo, y no tengas miedo. Pon tuesperanza enMí y en nadie más. Yo soyYahveh, tuAbba, y te prometo lle- varte a casa. Por tanto, ve a demostrar Mi Poder y Mi Misericordia. Yo estoy contigo; ve, ve y di a todos: “El auxilio viene deDios, la esperanza viene de Dios. Volveos a Él y Él os salvará.” Yo te bendigo, Vassiliki, ¡honra siempre Mi Nombre! 17 de febrero de 1995 (Bangladesh) (Justo antes de mi reunión en Dhaka.) ¿Señor? ¡Sostenme y pon Tus palabras constantemente ante mis ojos! Recuérdame Tus Enseñanzas. Oh, Señor, que Tus Palabras estén delante de mí 1 ‘Knock’, en inglés, tiene aquí un doble sentido: ‘llamar a la puerta’ y también ‘golpear’ o ‘derribar’ (knock down). 2 De repente Dios hizo esta pregunta como hablándose a Sí Mismo, expresando abiertamente sus pensamientos. Cuaderno 76

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