La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 76 algunos de ellos me miran y me dicen que soy una privilegiada. ¡Me siento fatal! Siéntete fatal, hija, por haber sido escogida a causa de tu miseria.Yo no te he escogido por tus méritos. Ya te he dicho antes que tus méritos no existen y que lo que sale de la boca del Señor no es más que la Verdad. Acude a menudo aMí, para arrepentirte.Acuérdate de que no te favorezco más que al resto de Mis hijos. Lo sé, Jesús; por eso me resulta embarazoso que me des esta gracia de poder llamarte en cualquier momento que lo desee. Vassula, Vassula, Yo doy incluso a los más miserables. Que tus amigos vean qué abis- mo deMisericordia y de Perdón es Mi Cora- zón. Que vean que Yo levanto incluso a los muertos. Que vean cuánto amo incluso a los que Me negaron. ¿Jesús? Yo soy, bienamada. No sé qué decir. Dime queMe amas. Te amo y Tú lo sabes. Te amo, hija. Sí, a pesar de tumiseria.Acuér- date: háblame. Soy tu Esposo, comparte Conmigo, sonríeme cuando Me veas. Sí, Jesús. Me parece que mi presencia mis- ma Te ofende y sé que me repito. ¿Cómo pue- des soportarme? Yo te amo. También yo Te amo. Siénteme, mírame a los ojos 1 . Sí, recuerda, hija, que Yo soy tu Padre Santo. Ahora, vá- monos. 19 de mayo de 1987 ¿Jesús? Yo soy. Vassula, recuerda que esta enseñan- za viene de Mí. Jesús, ¿sabes lo que anhelo? Lo sé, hija. A veces deseo que esta gracia que me has dado de encontrarme Contigo de este modo, y la gracia que me has dado de verte con los ojos de mi alma, pudieran ser sólo para mí; Tú y yo, yo y Tú. Y hubiera sido tan maravi- lloso para mí, sin nada de qué preocupar- me, sin enseñar a nadie nuestro secreto... (Suspiré.) Hija, te pregunté si querías trabajar paraMí y tu respuesta Me agradó. Deja que te recuer- de que tú eres Mi alma bienamada, a través de la cual Me manifestaré y manifestaré Mis deseos, porque ésta es Mi Voluntad. Pero, Dios mío, sin ofenderte, Tu Palabra puede pesar mucho si no se descarga. ¿Qué puedo hacer? Bienamada, ¿acaso no te ayudaré?Yo soy el Señor. “Hermanos, leedMi Mensaje, llenadme de alegría y recordad Mis Obras, ¡creed en Mi Riqueza yMisericordia infinitas!” Vassula, sígueme. Yo te guiaré, pequeña, te daré Mi Fuerza. No sueltes nunca Mi Mano. Dios mío... ¿Qué quieres de mí?... Vassula,Yoquiero amor, amor, amor.Mi Cuer- po está dolorido por falta de amor. Mis La- bios están resecos por la sed de amor. Quiero utilizarte como Mi instrumento, pequeña, para Mi enseñanza. Señor mío, que se haga Tu voluntad, que cumplas Tus deseos. 1 Le miré. Sus ojos parecíanserios, pero LLENOS deAmor. Cuaderno 11
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=