La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 755 nada en tu riqueza, porque obviamente la herencia es tuya”? ¡Ay por vuestro adulterio! ¡Ay por las ca- lumniosas acusaciones hechas por los que van por ahí con una apariencia externa de re- ligión, pero rechazan la fuerza interior de la Iglesia! Estos son en realidad miembros del maligno, sin darse nunca cuenta de que son un desierto y una sequía, una miseria ambu- lante, lastimosamente pobre y además desnu- da. ¿Cómo podéis creer que Yo puedo vivir en vosotros 1 y ofreceros Mis dones, a voso- tros que estáis endeudados con el pecado? ¿No habéis oído cómo huyo del engaño? Ah, Vassula, qué pocos Me conocen y sin embargo soy Yo quien mantiene unidas to- das las cosas, estoy en todas partes y conoz- co todo, hasta las profundidades de Dios. Que tu amor crezca en Mí y tu alegría sea completa en Mí, a fin de que tu espíritu Me cante alabanzas. Que tu corazón esté en paz Conmigo y que tengas un espíritu de perdón. Lleva con paciencia la Cruz que se te ha con- fiado, pues todo lo que haces no es en vano. Retribuye lamaldad con amabilidad. Retri- buye el mal con bondad y amor. Sé atenta con el pobre y el desgraciado para darme gloria. Sé leal y confiada sólo Conmigo, tu Dios. Sola, no estás.Yo , el Espíritu Santo, soy tu vida yAquel que te dirige hacia Nuestro Rei- no. Ora sin cesar y sé santa enMi Presencia. 11 de noviembre de 1994 ¿Señor? YoSoy... Señor, cuando los mentirosos me acosan, ¡tienes que ayudarme! 2 Nómbrame a alguien que pueda estar a Mi altura. 1 Los miembros de la Iglesia. 2 Sal 119,86. Cuaderno 75 No hay nadie como Tú. Entonces, confía en Mí... Ahuyentaré a tus opresores y defenderé Yo Mismo tu causa. Yo estoy contigo, luego, ¿a quién más nece- sitas? Tú eres Santo y Poderoso. Tu Presencia es Esplendor y Majestad. No necesito a nadie más que a mi Hacedor. Yo juré no abandonarte nunca. Rama de la Viña, ¿cuánto más he de probarte que todo esto es Mi Obra? ¡Tierra! Rinde tu cosecha ahora, ¡habla! Transmite sin reserva todo lo que has aprendido de Mí. Mientras hablas, YoMe glorifico y tú te santificas. Estás real- mente en Mi Mano. Seguiré ayudándote y refrescando tu me- moria. Así que, ahora, “nosotros” vamos a descansar. Yo en ti y tú en Mí. IC. 25 de noviembre de 1994 (Francia) ¡Señor mío! Yo Soy.Apóyate enMí... paz, hijitaMía. Es- cucha y entiende: fíate de Mi ingente poder y de Mi Infinita Misericordia. Predica como Yo te he predicado a ti; sigue el corazón de la Ley 3 .Yo te recordaré todo lo que se tenga que decir. (Entonces, Cristo dio este mensaje para Francia:) En estos días me he vestido de saco para manifestarMi aflicción. ¿No tehas dadocuen- ta de que he ido al desierto en busca de Mi hija mayor? 4 Hoy, si he ido al desierto en tu busca, es para probar la autenticidad de tu 3 Es decir, elAmor: “Evangeliza con amor para elAmor.” 4 Título dado tradicionalmente a Francia: Hija mayor de la Iglesia.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=