La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 751 25 de octubre de 1994 Cuanto más te acercas a Dios, tanto más se acerca Él a ti. Flor, Yo, Jesús, te bendigo. Ora, conversa Conmigo y ámame. Estate Conmigo de esta manera. Me entusiasma hacer este trabajo contigo, que te entusiasme a ti también. Tu conversación es la dulzura misma, y Tú eres totalmente adorable 1 . Permíteme, Sarmiento-de-la-Vid, ser benévo- lo contigo y ofrecerte Mi Corazón para que heredes Mi gloria y Mi riqueza. Acércate a Mí, tú que Me deseas, y Yo te alimentaré, ofreciéndoteMi Corazónbajo la forma escon- dida de la Eucaristía, para transfigurarte en un tabernáculo vivo. Herédame...Ahora ten- drás la bondad de escribir Mis Mensajes anteriores. Yo, Jesús, te amo y te bendigo. IC. (Más tarde me acerqué a mi Padre Eterno.) Mi Señor, mi Creador, te amo. Ámame y siéntete amada también por Mí. Quédate cerca de Mí y que tu corazón reten- ga todo lo que Yo te he dado 2 . Conmigo, aprenderás. Permíteme seguir adelante conMi Plan, dándome más de tu tiempo. ¿Acaso estoy obstruyendo Tu Plan? (Él bajó Su Mirada hacia mí, mirándome directamente a los ojos.) ¿Puede alguien tan pequeño ser un estorbo para el Todopoderosos? Unmicrobio puede ser una lata para alguien mucho mayor que el microbio. 1 Ct 5,16. 2 Aunque mi memoria es muy imperfecta y soy olvidadiza por naturaleza, no ocurre lo mismo cuando Dios me ense- ña. Basta que me muestre algo una sola vez, y no puedo olvidarlo jamás. Cuaderno 74 Vassula, no has comprendido el significado de “pequeño” ni has captado el sentido de Mi Pensamiento 3 . Me encantas...Vamos, no seas tan obstinada. Alégrate en Mí y cobra valor. ¿Yahveh? Yo Soy. Soy tu Padre. Capta el sentido deMis Palabras. ¿No has oído cómo detengo el cre- cimiento de los árboles grandes y dejo crecer a los pequeños? Vamos, tienes todavía mu- cho que aprender... Yo te bendigo y bendigo la misión que te he confiado. (Más tarde:) Señor, porque me has dado una o dos onzas de Vida y me mandas repetir lo que Tú me has dado, mi vida está amenazada desde ese momento. ¿Cuántos han urdido calumnias sobre mí? Sin razón alguna, me atacan, criticándo- me por hacer lo que se me ha ordenado ha- cer. ¿Por qué estas intrigas contra mí? La paz esté contigo.Yo no te abandonaré, no temas. ¿Has entendido el sentido del Salmo que has leído? 4 Yo he guiado tu mano para que encontraras y leyeras esa parte de las Escrituras. Pero ¿por qué esa gente me ataca sin estu- diar mi caso, leer Tu Mensaje, o siquiera encontrarse conmigo para aclarar las co- sas? Puesto que esa gente se acerca a Mí 5 ebria de odio, cada visión, cada palabra pronun- 3 Yo noté que el Señor estaba divertido. 4 Sal 38,11-22. 5 Cuando Saulo perseguía a los cristianos y Jesús se le apareció, Jesús no le preguntó: “¿Por qué persigues a los cristianos?”. Le preguntó: “¿Por qué Me persigues a Mí?”. Y luego: “Yo soy Jesús a quien tú persigues”. Cuando me atacan a mí, es Dios a quien atacan, puesto que esta obra no es mía.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=