La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 727 17 de junio de 1994 ¡Oh, ven, Señor! Ven a transfigurar nuestra miseria en Tu Perfecta Imagen. ¡Estamos tan lejos de lo que Tú consideras perfecto! ¿Cómo vamos a reunirnos alguna vez Contigo, en Tu Reino, con lo que somos ahora? Te echo mucho de menos... RecibeMi Paz. Yo soy laVid y tú eres parte deMí. ¡Permí- teme alimentarte con Mi savia y vivirás! Te he instruido con la Sabiduría para que des fruto de santidad. Permanece enMí, hija. No te sobrecojas nunca más 1 . Recuerda que todo lo que tengo que decir, será dicho. Toda la gente que deberá escu- char, escuchará. Disfruto compartiendoMis Planes contigo. Esta Obra no es tuya sino Mía. Sólo necesito tu voluntad y tu consen- timiento para completar Mi Obra. ¿Estás aún dispuesta a seguir siendo el instrumento de Mis deseos? Sí, Señor, Tú sabes que quiero permanecer Contigo. Te bendigo, hija.Te amo. Mi Corazón se ale- gra de oír tu consentimiento. No es que lo dudara, pero Me gusta escuchar estas pala- bras de la queYo he resucitado. IC. 18 de junio de 1994 (Stockton, California) (Antes del encuentro en la Catedral.) ¿Señor mío? Yo Soy 2 . 1 La mente “me da vueltas”, de vez en cuando, al ver como Sus Mensajes han tomado tal amplitud en tan poco tiempo y todo lo que Él me ha dado. 2 Contestó el Padre. Cuaderno 72 Apóyate en Mí. Ésta es Mi asamblea. Soy Yo quien ha abierto las puertas para que tú glorificaras Mi Nombre. De modo que no te preocupes por lo que vas a decir. Mi Espíritu estará sobre ti. Hablaré con autoridad a través de tu boca, sí. ¡Tú serásMi Eco!Yyo derramaréMisTe- soros sobre esta miserable generación, para enriquecer su espíritu conMi Espíritu. Sacia- ré sus bocas conMi Maná Celestial.YoMis- mo les daré prosperidad y su alma producirá una cosecha divina, ya que las semillas des- cenderán de la Divinidad. ¿No voy a darles vida de nuevo, para que se alegren enMí? ¿No voy a otorgarles, como un Padre cariñoso, Mi ayuda salvadora? En medio de su pobreza,Yo Mismo los guarda- ré, porque soy fiel…Y los levantaré con su pobreza para alabar y santificar Mi Nombre. Yo soy un Dios lleno de piedad y Mi Cora- zón puede conmoverse. Ven y aprende: Por la mañana siembra tu semilla de amor. Amediodía siembra tu semilla de paz. Por la tarde siembra tu semilla de reconci- liación. Luego ve a recoger tu cosecha, y ofréce- mela aMí, tu Padre del Cielo.YYo te diré: “Por tu benevolencia, hijita Mía, has obtenido tu premio en el Cielo.” Desde lo alto, os convoco a todos: “¡Venid! Venid a hacer las paces Conmigo, vuestro Dios, y recibiréisMis Bendiciones.Volved a Mí y viviréis para siempre.” 19 de junio de 1994 (Día del Padre – San Francisco.) Yahveh, Creador y Padre de todos, Te amo. Ciertamente no hay un Padre como Tú.

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