La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 723 vuestro corazón se aleje en vez de confortar- me y ser un consuelo para el Consolador, para Aquel que podría transfiguraros, que podría resucitar vuestra alma, que podría divinizar vuestra alma... Otros, al ver los torrentes vertidos porMis Ojos, permanecen insensibles a causa de su incredulidad. Habiendo perdido el sentido de Mismaravillas, dejande entender ypersiguen Mis señales con frenesí. Sus pecados han ahogado su corazón y, desde entonces, su corazón revolotea tras las cosas mundanas, sin darse nunca cuenta de que su alma se está extraviando por culpa del maligno. ¿Quién podría entenderMi profundo dolor? ¿Por qué dan aMi Enemigomotivo para regocijarse a cuenta de ellos en secreto? ¿Quién de voso- tros podría aliviarme? ¿Quién de vosotros puede darme descanso? Cada hora que con- tiene el día, cadaminuto que existe,Yo estoy cerca de vosotros y os estoy llamando: “Vol- ved aMí, volved alAmor.”Oh! Pero tantos de vosotros os habéis vuelto crueles... Me veis empapado enMi Sangre y, sin em- bargo, evitáis mirar. ¡Oh!... ¿Hasta cuándo seguiréis sin oír los lamentos de vuestro Dios? En cuanto a ti, flor, recuerda el cariño que te tengo y Mi amor. Abandónate a Mí.Ven a confortarme con tu amor. Que las naciones Me vuelvan a descubrir a través de ti 1 . De- muéstrales Mi amor, Mi pena y Mi angustia que siento por ellos. ¡Tablilla viviente!Yo, Jesucristo, te he con- fiado Mi Mensaje, no lo dudes... He puesto un Tesoro en tus manos, he entregado Mi Corazón entero entre tus manos, ¿qué más podría haberte dado? Puesto que, gracias a Mi generosidad, te he levantado para que entraras en este estado de gracia en el que te mantengo, tolera a tus adversarios con amor. ¿No has oído que los sufrimientos aportan paciencia?Te digo que te acercan más a Mí. He derramado en tu corazón, a través de Mi Espíritu Santo, Mi profundoConocimien- to, una vestidura real que ha de llevarse para Mi gloria.Te he designado para queMe glo- 1 Cuando doy testimonio de Él. Cuaderno 72 rifiques.Todo lo que te he dado nos compla- ce aMí y al Padre. Me complazco en hacerte el deleite deMis Ojos, la alegría deMi Cora- zón. ¡Mi Alma se goza en tu sencillez! Así que no Me niegues nada. Instruye a los que no saben, y no permitas que el maligno te robe las horas que quiero pasar contigo. La instrucción 2 llevará a muchos a ser el deleite de MiAlma. Al final, Nuestros Dos Corazones derrota- rán al Enemigo, y esa transfiguración que has pedido, ocurrirá: Yo renovaré la faz de esta tierra. Yo, Jesús, te bendigo. IC. CUADERNO72 3 de junio de 1994 ¿Señor? Yo Soy. Pequeña, te doy Mi Paz. Hija, mucha gente viene a ti, preguntando: “¿Va todo bien? ¿Qué tiene Jesús que decir- nos estos días?”. Hija de Egipto, esto es lo que debes decir a esa gente: “Jesús te dice, generación, que aún no te has curado de tu enfermedad. Desde luego no te has recuperado de tu apostasía 3 , y hay más de una viga en tu ojo. “Generación, hasta el día de hoy, elAmor está siendo rechazado. Sin embargo, por Mi Misericordia, espero pacientemente el tribu- to que Me debéis a Mí, vuestro Dios. Espero pacientemente que todos vosotros lleguéis a colmar la medida de vuestros pecados, an- tes de que Mi Justicia caiga sobre vosotros. Dejadme que os lo exprese de este modo: volved a Mí y arrepentíos de corazón. Cam- biad este desierto en el que os habéis con- vertido, por un jardín, por un Edén. ¡Amad! ¡Amaos unos a otros! “Vivid el Evangelio y no os examinéis unos a otros. Mirad primero vuestra propia viga en vuestro ojo. Orad sin cesar. Vivid santamen- te. No dejéis que vuestros ojos se echen a 2 Recibiendo Su dictado. 3 La apostasía general en todo el mundo.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=