La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 721 31 de mayo de 1994 ¿Mi Señor? Yo Soy.Vassula deMi Sagrado Corazón, alé- grate y date cuenta de cómo vuelvo fructífe- ro un árbol seco, dándole vida con sólo una mirada Mía. Así que alégrate, hija: Yo Soy está contigo. No temas, niña Mía, escucha y escribe: Cada temporada de Pascua tengo que be- ber el cáliz de vuestra división puesto que se Me fuerza a ello. Pero tú también, hija, lo be- berás. Compartirás Conmigo lo más amargo que brinda la mano humana. Cuanto más tiempo pase sin que unifiquen las fechas de Pascua, tanto más severa será la sentencia que recibirá esta generación. Mi Retorno es inminente y ¡ay del corazón no arrepentido! ¡Ay del corazón dividido! ¡Ay del corazón irreconciliado! “¡Serán arro- jados al infierno!” 1 Hoy, cadamiembro deMi Casa que Me provoca y encierra en su cora- zón la desastrosa abominación, tendrá su nombre borrado del libro de laVida, por ha- ber blasfemado. Muchos de vosotros, gene- ración, escucháis Mis Palabras pero perma- necéis inactivos, en espíritu de letargo. ¿Por qué permitís que vuestra propia incredulidad os derrote y conquiste? Vuestra apostasía ha embrutecido vues- tros corazones, y la profecía de Isaías sigue vigente hasta hoy y se está cumpliendo: “Es- cucharéis una vez y otra, pero no entende- réis, veréis una y otra vez pero no compren- deréis. Porque el corazón de esta nación se ha embrutecido, sus oídos están embotados y han cerrado sus ojos por miedo de ver con sus ojos, oír con sus oídos, entender con su corazón y ser convertidos y sanados por Mí” 2 ¡Arrepentíos! porque el Reino de los Cielos está al alcance de la mano. Mirad alrededor vuestro y ved: Una parte de Mi Iglesia ha sido cegada por causa de su mente racionalista, un espíritu de pereza se estableció en ellos. Hoy estoy hablando por 1 Mt 11,23. 2 Is 6,9-10. Cuaderno 71 bocas de Insignificancia, para mostrar Mi Infinita Misericordia a toda la humanidad, pero sólo un puñado pueden oírme y verme. Al resto no se le permitió oír o ver aMi Espí- ritu Santo deVerdad 3 . Pero, como a los que escucharon aMi Espíritu de Gracia, también a ellos les amo. Y por eso estoy conteniendo, hasta el día de hoy, laMano deMi Padre, para que no caiga sobre ellos. No, hija, no se les permitió oír ni ver el es- plendor de laVerdad y nunca lo podrán has- ta que se renueve su mente por una revolu- ción espiritual. Mientras sigan su curso intelectualmente, permanecerán en la oscuri- dad y ajenos a Mis signos y maravillas. Mientras recurran a su propio espíritu, segui- rán interrogando severamente aMi Santo Es- píritu deVerdad sin reconocerle, a Él, que les está hablando ahora. Con ojos que no ven y oídos que no prestan atención, continuarán proclamando sus leyes en vez deMi Ley. In- tentarán cambiar tiempos y palabras,y a cau- sa de su infidelidad contrarrestarán Mi Tra- dición con analogías humanas, sin laVerdad que está en Mí. Alardearán de sus aciertos, pero serán sólo aclamados y alabados por el mundo co- rrupto, no por los Míos que Yo he sellado. Sí 4 , la gente del mundo se alegrará y celebra- rá este acontecimiento, hasta el punto de intercambiar regalos entre sí. Pero los Míos derramarán lágrimas de dolor y se vestirán de saco, lamentándose, para que esa iniquidad, esa abominación de la desolación, no dure para siempre. Moisés escribió: “Los que guarden la Ley obtendrán vida de ella”. Y hoy Yo os digo: “Los que guarden Mis Tradiciones obten- drán vida de ellas”, y cuando confeséis que Yo, Jesús, soy Señor, resucitado de entre los muertos, entonces seréis salvados. ¡Cuando con todo vuestro corazón digáis Mis Palabras de Institución sobre la Eucaris- tía y Consagración, seréis salvados! Por eso, 3 Yo me estaba preguntando por qué, y, como si el Señor quisiera impedirme hacer falsas conjeturas, se apresuró a decir lo siguiente. 4 Ap 11,10.

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