La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 720 Ven a hacernos uno, Yahveh. Yahveh, ¿por qué esperas tanto? Ven ahora a sanar nuestros corazones destrozados. Hija, te amo. Os haré a todos uno. ¿Sabes? Os reuniré de todas partes, y, de cada cami- no, os llamaré en el momento oportuno.Acér- cate a Mí, hijita Mía 1 , y escucha esto: os he estado observando desde el principio. He estado hablando, pero las pasiones del mun- do están aumentando y la culpa de esta ge- neración caerá con gran estrépito cuandoYo venga a purificar las naciones. Entonces le- vantarán sus cabezas y buscarán a Mi Espí- ritu, que los conducirá al pleno conocimien- to de la verdad. Por eso, hija, debes interceder para que Este y Oeste se encuentren y junten su cora- zón en uno. Esto debería hacerse antes de que el Enemigo reprimaMi Ley y aboneMi San- tuario con doctrinas y reglamentos humanos. Pero se ha dicho que, así como hubo fal- sos profetas entre vosotros, en la historia pa- sada, así también vosotros tendréis vuestros falsos maestros que insinuarán sus propios y destructivos criterios y negarán la divini- dad de Mi Hijo, Jesucristo. Estos falsos maestros intelectualizan la Buena Nueva que se os ha dado en toda su riqueza. Os digo solemnemente: Tened cuidado con el Embustero. El Embustero traerá una doctrina diferente y distorsionaráMi Palabra y la Tradición que os fueron transmitidas. Así, os estoy diciendo que no imitéis al Em- bustero. Por todo lo que os he estado escri- biendo, generación, utilizando la mano, el corazón y el alma deMi instrumento, no ten- gáis miedo de esos embusteros. No son dio- ses yYo estoy en cada corazón fiel. Desataré una lluvia de fuego torrencial sobre la tierra para quemar vuestros crímenes, pero resca- taré a Mi pueblo. 1 Aquí,Yahveh sonaba muchísimo como un padre cariño- so. Cuaderno 71 Sí, te he revestido de Sabiduría... y la Ima- gen del Dios invisible está ahora reflejada en ti para conducirte hacia la divinidad. He pe- dido al Padre que te revista deMíMismopara que Yo te conduzca hacia la santificación. ¡Libre, al fin!... Y con esta imagen atraeré a Mi pueblo hacia la unidad. Sé amable y paciente hasta la segunda re- surrección. Tú recibiste el Espíritu de adop- ción por la gracia, por eso tus labios son ca- paces de exclamar: “Abba”, una gracia suficiente para conducirte al Cielo. Continúa con celo y confianza, puesto que Yo soy tu Santo Compañero, y aunque seas perseguida, sopórtalo pasivamente. Poco a poco iré levantando el velo que cubre tu es- píritu para que puedas ser revelada Conmigo en la plenitud deMi Gloria. Yo Soy está contigo.Alaba alAmén y vive paraMí. Esto fue un breve recordatorio, para recordarte dónde te encontré. 30 de mayo de 1994 Yahveh, mi Buen Padre, mi alma suspira por vivir en Tu Casa. ¡Oh, escucha mi súplica! Tú que me liberaste para que saliera en libertad a exponer Tu Santo Nombre a múltiples naciones, y a ensalzarte con alabanzas, dime, Buen Padre, dime: ¿cuándo me esconderé a la sombra de Tus Alas? Ten piedad de mí, pecadora, porque soy una miseria constante, pero por Tu poder salvador, sé y creo que puedes levantarme. Prometo que, siempre esperanzada, honraré Tu Nombre más y más, y mis labios hablarán de Tus maravillas. Oh Padre, como los Cielos y la tierra Te aclaman por mí, ven, por Tu amorosa bondad, ven, por Tu gran ternura, ven.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=