La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 711 tiempo más tengo que soportar a esta gene- ración? ¿Por qué están poniendo a prueba, continuamente, aMi Espíritu? ¡Discípula, di algo! ¡Ora! ¡Invócame! ¡Intercede! Amadísimo del Padre, ¿no fuiste Tú quien bajaste de Tu Trono para venir a mí y estimular mi amor, en este valle tenebroso? ¿Y no eres Tú, mi Rey, quien me visita hasta este día? Yo soy El que viene a ti. ¿Y qué has hecho con este manojo de paja seca? ¡He transformado este manojo de paja seca en un árbol fructífero que vigilo y cuido en Mi jardín de delicias! ¿Y no ha sido Tu Amor el que ha vencido Tu Justicia, Justicia tan merecidamente reservada a mi alma miserable? Simplemente he soplado incienso sobre ti y te he perfumado conmirra, fundiendo el hie- lo que te cubría. Y puesto que es sabido que intimido conMi Presencia a todos los rivales que se entronizan enMi lugar, Mi Propiedad, entré en tu habitación. Entonces, levanté tu cara para que vieras Mi Gloria, y te cubrí de bendición. ¿Y no ha rescatado, Yahveh, nuestro Padre, nuestro Señor y Dios, nuestro Creador, mi vida de la serpiente? ¿No ha bajado Su Majestad de Su Reino y Su Esplendor Celestiales para restablecer Mi memoria, recordándome que nada impuro consigue entrar el Cielo? Lo he hecho 1 . Y Tú, Amadísimo Espíritu Santo, Tú que brillas más que todas las constelaciones juntas, ¿no me has visitado, cuando iba lastimosamente buscando a tientas el camino en la oscuridad, derramando Tu Luz en mis pobres ojos para que pudieran ver? Lo he hecho 2 , y juro que haré manar ríos de ti. Juro que haré de tu boca una espada para Mi Palabra, una amenaza y un desafío para Nuestros 3 enemigos.Te juro que seré tuAmi- go, como lo fui de los profetas, y que te reno- varé por completo.Yo te he honrado con Sa- biduría y te he iniciado en losmisterios deMi Supremo Conocimiento. Entonces, en atención a Tu Santo Nombre, ven pronto a todos nosotros para rescatarnos. Que todo el mundo se deleite en Ti y vea lo que sus ojos nunca han visto, y sus oídos oigan lo que nunca han oído. Eres conocido por Tu Infinita Misericordia y Tu Tierno Corazón. ¿Padre? 4 Yo Soy; ofréceme, pues, tu voto de fidelidad a Mí, a Mi Hijo y a Mi Espíritu Santo, y si lo haces, haré gala de ti en los Atrios de Mi Casa. Dime: ¿qué darías para conquistar al- mas paraMí? ¿Qué harías para salvar almas? ¿Yqué darías s para unificar el Cuerpo deMi Hijo? Cada palabra que pronuncies ahora, será oída, valorada, y luego cumplida porMí. Mantente firme y respóndeme. Señor, para conquistar almas para Ti, yo dejaría casa, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos y tierra. Por causa de Tu Santo Nombre, haré todo eso para conquistar almas para Ti. 1 Contestó el Padre. 2 Contestó el Espíritu Santo. 3 Es decir, la Santísima Trinidad. 4 Entonces me volví hacia el Padre. Cuaderno 70

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=