La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 702 fiestas señales. Hemos estado ridiculizándo- las todas, porque hemos pecado contra Ti. Nos hemos burlado de las Escrituras; si no lo hubiéramos hecho, habríamos aceptado Tu Señal en el cielo 1 y los dones de Tu Espíritu Santo, pero apartamos los ojos para no ver, no fuera que viéramos ynos convirtiéramos.Yla maldición y las imprecaciones escritas en las Escrituras caerán ahora sobre nosotros por- que, ciertamente, hemos pecado contra Ti. Y ahora, ahora que el Santo Sacrificio ha sido abolido ¿hacia quién nos podemos volver? ¿Conqué podemos alimentar nuestras almas? ¿Cómo podemos apagar nuestra sed? ¿Cómo podemos obtener laVida, ahora?Toda la de- solación de la abominación que Tú predijis- te, pero mantuviste en secreto, se ha hecho ahora realidad. Nuestra aflicción no se com- para connada, desde que llegamos por prime- ra vez a existir 2 ”. 3 Vassula,Mi amor te sostendrá. Permíteme, Mi queridísima alma, siempre tan frágil, utilizarte enteramente. SéMi testigo silencio- so 4 . Ven. 22 de diciembre de 1993 (Continuación.) Sí,Vassula, escribe: Sí, los que rechazaronMis llamadas sin ra- zón alguna, confesarán, diciendo: “Hemos pecado, hemos obrado mal. Señor, ¿hasta cuándo durará esta desastrosa iniquidad del santuario y el ejército pisoteados? ¿Hasta cuándo estará todavía enterrada la Verdad, desde que ellos La arrojaron al suelo? 5 ¿Es éste el resultado de nuestros pecados y de los crímenes de nuestra apatía?”. YYo os diré: Cuando laMuerte se desliza- ba a través de vuestras ventanas, Mis an- gustiadas llamadas y Mis avisos no fueron nunca escuchados. Fueron ridiculizados o ignorados. Cuando vine a vosotros, cojean- do, como un lastimoso mendigo, suplicando vuestra atención, vosotros montasteis en cólera y Me echasteis. Cuando vine a voso- tros como una padre afligido para avisaros que vuestra carne se había enmohecido, aun- que estuvierais de pie, y que vuestros ojos se estaban pudriendo mientras seguían en sus órbitas, y que aunque se os consideraba vivos, os estabais descomponiendo 6 , voso- tros montasteis en cólera y declarasteis la guerra contra Mí y contra todos los santos que os he estado enviando, y ahora vuestro terror revierte sobre vosotros. “¿Por qué, Señor mío?”, diréis vosotros, “¿por qué has entregado Tu Santo Lugar al poder de la bes- tia? 7 ¿No vamos a beber más Tu Vino? ¿No vamos a comer másTu Pan? ¿Ya no vamos a plantar viñedos? ¿Estamos obligados ahora a obedecer al Impío 8 y a los que están bajo el dominio de la bestia?” 9 . Yo os recordaré entonces que os había es- tado enviando aMis siervos, los profetas, tan persistentemente, tan a menudo, para que os dijeran: “¡Cada uno de vosotros, vestíos de saco, arrepentíos, enmendad vuestras accio- nes, ayunad a pan seco y agua!”. Pero voso- tros no quisisteis escucharme... No quisisteis arrepentiros, ni tampoco humillaros, porque habíais sustituido la oscuridad por la luz y la luz por la oscuridad. Con todo, Yo os digo que aún está por llegar un tiempo de mayor aflicción, sin precedente desde que las na- ciones comenzaron a existir 10 . Cuando llegueMi Día, el sol se volverá tan negro como tosca arpillera, la luna se incen- 1 Mt 24,30 y Dn 7,13-14. Comprendí que se trataba de la manifestación del Espíritu Santo que llega ahora, podero- samente, reuniendo al pueblo de Dios. La efusión del Es- píritu Santo es una Señal Celestial para renovar la Iglesia. En otras palabras, para establecer la Nueva Jerusalén. 2 Dn 12,1. 3 El Señor detuvo Su dictado, pero no había terminado Su mensaje, debido a su extensión. Comprendí que continua- ría más tarde. 4 Por medio de la escritura. 5 Dn 7,23; Dn 8,12-13. 6 Alusiones a: Mt 6,22-23 yAp 3,1-6. La iglesia de Sardis. 7 El Señor me había dicho que la bestia representa la franc- masonería. 8 También ‘el Rebelde’. Ver 2Ts 2,3-4. 9 La bestia, enAp 13,1-18, representa la francmasonería. 10 Dn 12,1. Cuaderno 69

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=