La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 685 HijitaMía, recuerda siempre que estoy cerca de ti, y aún más en tus problemas. Estoy cer- ca de ti en tus problemas, en tus alegrías y en cada acontecimiento,Yo Estoy. Rodeado de MisÁngeles vengo a ti para visitarte.Te amo. Hijita Mía, bendita seas y no temas a los orgullosos, déjamelos aMí, pero tú ruega por ellos. Son también Mis hijos y también tie- nen que ser salvados. No creas que noMe doy cuenta de las exi- gencias de la misión que te he dado. Pero, a tu lado,Yo Estoy para infundirte ánimo... re- cuerda Mi Presencia. 8 de agosto de 1993 HijitaMía,Yo, el Señor, te bendigo.Yo te amo, recuérdalo siempre. Di esto conmigo: “Jesús, mi único amor, te ruego por aquellos que Tú amas, pero no saben amarte; par que puedan ser purificados y sanados, y así queden también exentos de todo mal. Amén.” Aprende esta oración y dila en tu rosario, tras cada decena. IC. 10 de agosto de 1993 Te doyMi Paz. Continúa vigorosamente aMi Paso, y créeme, nada ni nadie se interpondrá entre tú yYo. Nada ni nadie impedirá queMi Mensaje avance. Siembra por todas partes, Vassula hijaMía, he colocadoMi arma en ti, y ésta es: LAORACIÓN Ora e invócame. Ora y ahuyenta al diablo. Ora y restaura Mi tambaleante Casa. Ven, Mis Ojos no se apartan nunca de ti, estate tran- quila, palomaMía. 3 de septiembre de 1993 (Copenhague – Dinamarca) ¿Señor? Yo Soy. No tengasmiedo,Yo soy el Guardián de tu alma. ElAmor está contigo. Recuerda que no eres tú quien ha escogi- do estar aquí.Yo he decidido enviarte a esta nación para glorificarme. He utilizado a Mis almas especiales para trabajar y abrir una puerta a Suecia, Dinamarca y Holanda. Mi Espíritu, el Dador deVida, pasará a través de sus ciudades y revivirá a cada uno 1 . Yo os bendigo a todos. IC. 5 de septiembre de 1993 Te doy gracias, Padre Amadísimo, por darnos a Tu Hijo, la Palabra Viva. Te doy gracias de todo corazón, Padre amoroso, el más tierno de todos los padres. Tu amor por mí ha sido tan grande, tan manifiesto, que hablaré de Tu Amor dondequiera que me envíes. Envíame a dar testimonio de Tus maravillas en la tierra del olvido, entre los muertos, y en las viles profundidades del pecado. Envíame donde todo bien se transforma en mal. Envíame donde la maldad mata lentamente a Tus hijos. 1 Es decir, a cada uno que toque el Espíritu Santo. Cuaderno 67 ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=