La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 673 Oh Elí, me tratan como a la escoria de la tierra, insulto tras insulto, calumnia tras calumnia. No es que me preocupe por mi propio nombre y reputación, sino que, puesto que soy guiada por Tu Santo Espíritu, es de Tu Espíritu de quien blasfeman. Ellos destruyen las Obras de Tu Espíritu y derriban cualquier ladrillo que coloco para reconstruir Tus altares. 1 Oh Elí, siempre tan Compasivo, ¿por qué, a veces, estás tan lejos de mí? ¡Mira! ¡Mira cómo lucho en este desierto y ven a salvarme de estas zarzas y espinas que me rodean, me ahogan y me desgarran! ¡ÁBREME el camino! ¿Debo llorar todo el día por su sordera? ¿Acaso no soy humana y por tanto tengo derecho a ser débil? ¿No tengo derecho a estar triste de vez en cuando? ¿No tiene mi corazón derecho a fallarme? Oh Elí, ¿cuánto tiempo hay que esperar hasta El Triunfo? ¿Cuánto tiempo debemos esperar? ¿Cuánto durará todavía esta Oscuridad? Las Llagas de Tu Hijo son increíblemente profundas. Las Lágrimas de Tu Hijo y de Nuestra Bendita Madre se han convertido en Sangre. Así que, ¿hasta cuándo, Elí, vas a soportar este espectáculo? ¿Cuánto tiempo debemos esperar ese Triunfo? Una conspiración de traidores ha penetrado ahora en el Corazón de Tu Santuario. Como víboras y áspides, serpenteando por los pasillos, esperan para atacar a la Verdad y volver del revés a la Verdad Eterna, convirtiéndola en Falsedad, erigiendo su Desastrosa Abominación, en el corazón de Tu Santuario, para abolir el Sacrificio Perpetuo de Tu Hijo. ¡Elí! No hay Paz en Tu Casa... Y pronto la oscuridad cubrirá Tu Casa. Y, como una viuda desconsolada, en duelo, Tu Casa llevará un velo negro. De modo que, ¿vas a seguir sin intervenir, Elí? MiVoz de Justicia se escuchará como un vio- lento terremoto y esos traidores serán gol- peados por el mal que han hecho aMis hijos, cuya sangre inocente se derrama en sacrifi- cio. Voy a vengar Mi Casa, pero el mundo tendrá que cosechar aún lo que ha sembrado ¡A menos que el mundo se arrepienta, no puedo perdonarles su culpa! Estoy enviando al nido de esas víboras lo que más quiero: Te estoy enviando a ti, con Mi Palabra, a las profundidades de la iniqui- dad.Te estoy entregando comoMi portavoz para extender Mi Mensaje.Así, queridísima Mía, por donde tú pases,Yo, el Señor, dejaré en tus huellas un Fuego rugiente para con- sumir los corazones de piedra, extirpando el ateísmo. Les haré caer en Mis Brazos, los Brazos de su Dios. ¡Ah! Y será terrible caer enMis Brazos. En un instante los convertiré en discípulos escogidos y los enviaré a de- fender Mi Palabra y a dedicarse a Mi causa. Hija, igual que has aprendido deMí, enseña- ré también a los demás. Ahora, para revelar Mi Santa Faz, estoy enviando en medio de lobos lo que más complace a Mi Alma y lo que ama más tiernamente. ¡Arrepentíos! Generación, vuestros peca- dos han secado vuestra alma. ¿Por qué morir, generación? ¡Arrepentíos y viviréis! Arre- pentíos, porque ya no queda mucho tiempo. ¡El Destructor se revelará totalmente en es- 1 Los altares significan las almas. Cuaderno 66
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