La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 670 YESHUAH 1 , YESHUAH ¿Lama sabachthani? ¿Me has traído hasta el Monte de los Olivos para olvidarme? Señor mío, ¿es para que sienta la soledad?, ¿Tus angustias de Getsemaní? ¿Querías que sintiese las horribles negaciones y traiciones por las que Tú pasaste? ¿Estás demostrando a mi alma lo que sufrió aquella noche Tu sensible Corazón? ¿Por qué, pues, te escondes de mí en Tu tierra? Tú sabes hasta qué punto mi alma y mi corazón suspiran de amor por Ti y cómo, oh, cómo anhelo hasta la locura contemplarte sin cesar. YESHUAH, Tú sabes lo sedienta que está mi alma de Ti, entonces ¿por qué me has dado la espalda? YESHUAH ¿por qué Te complaces en romper cada fibra de mi corazón? Has hecho de mi la Diana de Tu Arco, lanzándome flecha tras flecha. ¿He de cubrirme de la lluvia de Tus flechas? Cuando Te he perdido así, ¿cómo voy ahora a resistir sola? ¿Me has traído hasta aquí para abandonarme? YESHUAH, ahora que Te has ido... he perdido todo gusto por la vida, ¡pero dime al menos la causa de Tu abrupta decisión! ¿Te parece bien traerme a Tu patria para ignorarme? ¿Será acaso que has cambiado de parecer sobre mí? Oh, mi Fiel YESHUAH, clamo a Ti, pero lo único que oigo es Silencio. Me encuentro en el corazón de Tu patria, pero Tú no prestas atención a mi alma miserable. Cuando llegué a las puertas de Jerusalén, cuando puse el pie en Tu país, tan pronto como entré en Tu tierra, mis alabanzas resonaron en todos los oídos. Me permitiste concebir esperanzas al entrar en Tu ciudad, pero tan pronto como hube entrado cerraste mi alma a Tu Luz. Cuando uno está privado de Tu Presencia ¿no lo siente Tu Corazón? Por Tu propia iniciativa trazaste un camino para que Te alcanzara, y ahora Te complaces en sumergirme en la oscuridad. La noche es mi única compañera de ruta. Si pasaras junto a mí, no Te vería... Si me tocases, no Te sentiría ni detectaría Tu Presencia. ¿Y cómo voy a caminar ahora sin Tu Luz? Me siento llena de temor ante este vacío. ¿Por qué haces esto a Tu fiel amiga? YESHUAH, ¿es así como tratas a Tus huéspedes? Presentaré mi caso ante nuestro Padre Eterno y también ante el otro 2 que me has dado como consejero espiritual. Si soy inocente, ellos me darán Esperanza. (Esa misma mañana presenté mi caso ante el P. O’Carroll y lloré.) (Más tarde, en el mismo día, vi a mi YESHUAH, con los ojos de mi alma, a la entrada de Su Tumba, y antes de que entra- ra en ella, Él levantó Su Mano, tocó con Su 1 Jesús, en arameo. 2 El P. Michael O’Carroll. Cuaderno 66

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=