La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 669 18 de mayo de 1993 (Israel) (Mensajes dados para los peregrinos cana- dienses.) VassulaMía, recibeMi Paz. Te digo a ti, tan amada porMí y tan favore- cida por Mi Padre, queYo, Jesús de Nazaret, te he liberado, os he liberado a todos.Alába- me y ruega por aquellos cuyo corazón está aún lejos del Mío y está poseído por el mun- do. Os digo solemnemente: ¡los días están contados y Aquel a quien habéis estado es- perando, llegará de repente sobre vosotros! Por lo tanto, estad preparados... y vivid cada día como si fuera vuestro último día en la tie- rra. Yo he glorificado aMi Padre, ¿no vais vo- sotros a glorificarme a Mí? En efecto, Yo, vuestro Salvador, os he traído para que si- gáis Mis Pasos 1 . Os digo que quienquiera que Me sirva, debe seguirme hasta el final; quienquiera que Me busque, encontrará la Vida; quienquiera que escucheMi Voz yMis Palabras, soportará pruebas sin quejarse. Mi Ley no es difícil de seguir, si verdaderamente Me amáis. El amor conquista, el amor es ma- nifiesto, el amor soporta pacientemente; así que venid y noMe neguéis nada. No tengáis miedo, Mi Corazón es unAbismo deAmor. Os bendigo a todos desde el fondo de Mi Corazón, pequeños amigos. (Más tarde:) La Paz esté contigo. Repite Conmigo estas palabras: “Jesús, mi Luz, Jesús, mi Guía, Te amo porque me has mostrado el Camino. Espíritu Santo, mi Santo Compañero ymiAmigo, Tú que susurras en mi oído consejos, sabiduría y consuelo, Te amo porque has permitido que mis ojos vean y mis oídos oigan. Te adoro porque me has resucitado y Te has convertido en mi Pan de cada día, ¡oh DulceManá del Cielo! Tú has consolado mi alma afligida ymiserable, me cuidas en este desierto y estás atento a mis necesidades. Estás aventando Tus Dones, cual llama rugiente, sobre toda la humanidad, para Gloria de la Santísima Trinidad. Concédenos a todos la gracia de dedicarnos a obedecer Tus estatutos, y que Tu Ley se convierta en nuestra delicia. Amén.” Bien. Te amo y te bendigo. Tu Amadísimo, IC. 19 de mayo de 1993 (Aunque Jesús Me había estado dictando desde que llegué a Israel, no podía sentir Su Presencia. ¡Era un desierto total!) ¿Lama sabachthani? ¿Me has acompañado todo el camino hasta Tu país, Israel, para abandonarme? Si eres el Santísimo que me ha traído a Su patria para caminar por donde Tú caminaste, para respirar y oler el aire de la tierra que Tú respiraste una vez, y para probar los productos que Tú mismo probaste, ¿era para abandonarme? ¿Por qué, entonces, estás tan lejos de mí? ¿Por qué estás en silencio? 1 Jesús quiere decir Sus huellas en Su tierra natal. Cuaderno 66

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=