La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 668 10 de mayo de 1993 Oh, Yahveh, ¿por qué estás de nuevo tan lejos de mí? ¡Alivia esta angustia de mi corazón! ¡Concede tan sólo una ligera mirada a Tu esclava auxiliar! Yahveh esMi Nombre yMi Nombre es San- to 1 . Te doy Mi Paz. Vassula, tu Padre te está hablando para que tú, a tu vez, repitas Mis Palabras a todas las naciones, revelando Mi Santa Faz, revelando todos los secretos que he estado susurrando a tu oído. Estoy reve- lando al mundoMi Misericordia yMiAmor. Vengo a salvar a los oprimidos de lamano del Opresor y el Embustero. No dejes que tu corazón te turbe, hijitaMía. Levanta de nuevo hacia Mí tu voz abatida. Rezarás y ¡Yo, tuAbba, te escucharé! ¡Levan- ta tus ojos haciaMí, hijitaMía, y aprende que Yo soy Tu Defensa y tu Escudo! Levanta tu corazón hacia Mí sin temor, desde la oscuri- dad y la tristeza que te rodean. No permitiré que tu corazón se hunda. Queridísima niña, no estás sin Padre, sien- teMi Presencia.Yo Soy El Que Soy está con- tigo, así quelevanta tu espíritu hacia Mí con alegría y deléitate enMi Presencia.Alégrate, porque Mi Espíritu Santo, un Verdadero In- tercesor yAbogado, condescenderá a defen- der tu causa. Por tanto, ¿qué pretenden con- seguir tus opresores? Yahveh, Dios mío, mis palabras han sido frívolas, pero apenas puedo seguir el Paso de Tu Amado Hijo, Jesús. ¡Temo quedarme atrás en esta obra, y perderle de vista! No temas. Quiero que cuentes con Mi Fuer- za ingente.Vete en paz. 11 de mayo de 1993 Aquí estoy, Señor, llorando otra vez sobre Tu Hombro. Soy el nuevo Job de nuestros tiempos, llena de lamentos... No conoces a Job si crees que estás pasan- do por lo que pasó Job... 12 de mayo de 1993 (Tel Aviv – Israel) Señor, haz que mis oídos estén alerta, que mis ojos perciban, y que mi corazón sea sensible como el de un discípulo, para que pueda absorber Tu Espíritu. Fíjate, te lo estoy dando todo: un corazón sensible, una mente de discípulo y un anhe- lo de complacerme. Permíteme utilizarte de esta forma. Ahora ya no deberías estar per- pleja: todo esto lo hagoYo para Mi Gloria... Quiero que tú y otros compartáis un día Mi GloriaConmigo... Por lo tanto, permanece en MiAmor, hija deMi Luz. Señor, Te agradezco que me hayas invitado a Tu patria. Me complació tenerte en los lugares en que estuve antes. Creo que sabes lo que más de- seode ti…Sí,Vassula, ¡quieroqueMe traigas almas para queMiAliento las reviva!Acarí- ciame con tu amor, acariciaMi pesar, acaricia Mis dolores, acariciaMi Corazón traspasado. Ven a Mí y seca Mis Lágrimas de Sangre. ¿Hija? Ora junto a Mi Corazón y susúrra- me tus oraciones. Realizaré Mis planes en ti con todo poder, puesto que tú Me has dado tu ‘sí’. Todo lo que pido ahora de ti es amor, obediencia y tu corazón. IC. 1 Sentí una lluvia de amor divino derramándose sobre mí... Cuaderno 66
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=