La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 667 dijo: “El viento sopla donde quiere”. Orad por la Paz en vuestros corazones.Vivid como si fuera vuestro último día en la tierra. Yo Me encargaré de que, cuando haya ce- sado de aparecerme, todos vosotros tengáis aúnmedios para recordar NuestrosMensajes y Enseñanzas, en los días de tribulación. Ya noMe apareceré durantemuchomás tiempo, porque la Gloria Sublime de la Presencia de Dios estará repentinamente entre vosotros. Por eso estáis todos llamados a entrar en un solo ymismo redil, el redil del Señor Jesu- cristo, y en SuMisterio. LaGloria deDios os será revelada a todos, antes de lo que esperáis. Tratad de entender que Nuestro Amor es para cada uno en la tierra, así que no os ha- bléis con aspereza unos a otros, queridos hijos, porque, Dios retribuirá con Su senten- cia a los que estáis juzgando. En cuanto a la llegada del bautismo de Fuego, el Señor ven- drá en un Fuego abrasador para extirpar de la tierra y quemar hasta la raíz toda lamaldad de este mundo que está hundido en el vicio. Continuadproclamandopor todo elmundo el Reino de Dios, y que Nuestros Mensajes tienen por objeto llevaros al arrepentimiento. Yo, Vuestra Santa Madre, os bendigo. 28 de abril de 1993 ¡Paz! Queridísima hija, ¡entérate de cómoMe complazco en tu pobreza! Pequeña, cae en Mis Brazos y permíteme llevarte en tu extre- ma debilidad. Yo soy tu Pastor, no temas. Recuerda que ésta no es tu Obra sino laMía. ¿Acaso no ibaYo a protegerte, a proveerte y a guardarte? ¿A ti, a quien lanzo cada día al mundo, dejándote a su merced? Una nación tras otra escucharán MiVoz. Tú estás encerrada enMi Corazón. Mi Co- razón es tu única morada segura.Vassula-de- Mi-Pasión, trátame como a un Rey,Yo soy tu Rey y tu única Pasión. Trátame como a tu Compañeromás fiel. Se me conoce por ser el Fidelísimo. Permíteme, queridísima alma, gra- bar Mis Palabras en ti: nunca se disiparán. Alma-de-Mi-Pasión, ámame, porque soy tan poco amado... Señor, yo Te amo, y otros también Te aman. Si Me amas permanece junto aMí y consué- lame... ¿Puedo sacrificartemás? Sí, Señor, ¡haz lo que desees! Di: “Sí, por el amor que tienes, Señormío, por las almas”. Di: “Sí, por la pasión que sientes, Señor mío, por los pecadores”. Dime estas palabras. No Me prives de nada 1 yYo tampoco te privaré deMi Presencia. Jun- tos, pues, Yo y tú, trabajaremos, amaremos, oraremos. Escúchame, no te quedes nada pa- ra ti, no te ocupes de nada más que de Mi Plan.Todo lo que hagas, que sea para salvar almas. Yo, Jesús, te bendigo a ti y a tus compañe- ros.Glorificadmey levantadConmigoMi Igle- sia. ReconstruidMi Iglesia. Os amo a todos. 6 de mayo de 1993 HijitaMía,Yo,Yahveh, te bendigo. Mi Reino es para los puros de corazón, ¡son ellos los que venMi Belleza! HijitaMía, aquellos que no pueden reconocer Mi Santa Faz, ahora que estoy hablando, son aquellos de los que huye Mi Sabiduría. Amenos que se hagan como niños, nada, nada les será re- velado jamás. Por eso ruega por esas almas que están cegadas por su propia sabiduría. ¿No has oído que la Sabiduría ensalzará a los pobres dándoles un lugar con los grandes? Ruega especialmente por los que dicen que “ven” y juzgan a Mi Espíritu Santo en estos Mensajes, pues así es como persiguie- ron aMiAmadoHijo y a los profetas anterio- res a Él. A menos que un hombre nazca de nuevo no podrá ver Mi Reino. Ven, te doyMi Paz. Confía enMí... 1 Creo que aquí Jesús se refiere a que Le había privado de utilizar mi oído durante un tiempo y, por supuesto, sentí menos Su Presencia. Cuaderno 66 ΙΧθΥΣ

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